orando-1 La oración, y la regla de oro

1ª Pedro 3:12, “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y SUS OÍDOS ATENTOS A SUS ORACIONES.”

Aqui, el Apóstol Pedro nos esta alertando sobre una de las condiciones mas importantes de la oración, tenemos que ser justos.  Esta es la regla de oro, “ser justos”.  No bajo los términos de la justicia humana sino justos y santos (obedientes) ante Dios conforme a sus leyes. Dios Padre solo escucha las oraciones de su pueblo, de sus santos, de aquellos que están en perfecta obediencia y armonía con sus leyes y mandamientos. Estos son los justos que si logran su complacencia, captan toda su atención y llegan a sus oídos.

Job 35:13 Ciertamente el clamor vano no escuchará Dios, el Todopoderoso no lo tomará en cuenta.

En el Libro de Job se confirma nuevamente el requisito previo de “ser justos”, caso contrario, toda oración o clamor es vana, no importa cuan intensa sea la oración, es completamente vana. La oración de los falsos pastores, en las falsas iglesias, de los falsos discípulos, de los falsos cristianos, es una oración vana. Por eso, tenemos que genuinos, tenemos que seguir sus enseñanzas y ajustarnos a sus doctrinas.

El clamor vano no escuchará Dios

El clamor vano es la oración de los injustos. Estas oraciones no serán escuchadas por Dios, y para que no divaguemos en conjeturas, continua diciendo, “EL TODO PODEROSO NO LAS TOMARA EN CUENTA”.

Dios Padre no va a jugar ese juego de que primero escucha mi oración y después, si es que tu Senor Dios me cumples lo que quiero, yo entonces cumpliré mis falsas promesas, me compondré y empezare a obedecerte como tu mandas.  No, las cosas no funcionan así, primero tenemos que pagar el precio de la santidad, primero tenemos que ser justos con nosotros mismo y para con Dios Padre, para poder así tener el derecho a recibir la gracia de la bendición de Dios.

Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Es importante entonces comprender que Mateo habla a los discípulos que ya se han santificado, a los que son justos, o que ya están en el proceso de justificación y santificación. Ellos tienen que aprender a oran, si. Aunque sus oraciones aun no sean escuchadas. Todos tenemos que sembrar en nosotros mismos el habito de la oración, esto es tan importante como ser justos.  Pues lo uno sin lo otro tampoco funciona.

Lucas 11:9-13 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

El Apóstol Lucas nos hace reflexionar mas profundamente sobre el poderoso resultado de la oración, se refiere a la oración de un hijo obediente al padre, teniendo siempre en cuenta que primero debemos cumplir con el requisito básico de ser justos, (obedientes), viviendo siempre en plena obediencia a Dios para poder así ser sus hijos amados en quienes EL tiene todas sus complacencias.  Y lo mas hermoso de estos versículos, el cual es el galardón final: ¿cuánto más “vuestro Padre celestial” dará el Espíritu Santo a los [hijos] que se lo pidan?

Lucas nos invita “a pedir el Espíritu Santo” con fervor, el cual es la meta final y símbolo de santidad y bendición de todo cristiano, para recibir conjuntamente con el Espíritu Santo, la vida eterna.

Lucas 6:31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

 


Preparado por William S. H. Piper, D.D.
Traducción al español por el Dr. Roy Ackerle

LA ORACIÓN
Su Naturaleza, Propósito y Poder

INTRODUCCIÓN:

Es imposible exagerar la importancia de la oración en la vida del cristiano. Es la llave que abre la puerta a los recursos de Dios. Es aquello que hace que opere Dios en nuestras almas. Suelta el poder del Espíritu Santo, el cual, a su vez hace que la Biblia sea un fuego ardiente en nuestros huesos, y hace de la presencia de Cristo una realidad pulsante.

La oración humilla el espíritu, abre los ojos a la verdad, y nos capacita a ver y a andar en la voluntad de Dios. No solo quita las montañas, pero también fortalece la resolución. Por la oración, nuestras culpas son cargadas en el Señor y hallamos gracia para resistir los ataques de Satanás y del pecado.

Es asombroso calcular la trágica pérdida del que no ora. Es el deseo ardiente de mi corazón que todos los que estudian esta lección se den continuamente a una vida de oración, y que aprendan por sí mismos su gran propósito y poder.

IMPORTANCIA DE ESTA LECCIÓN

Si es la voluntad de Dios responder a la oración de fe (Marcos 11:24), entonces llega a ser sumamente pecaminoso no orar (1° Samuel 12:23).

Marcos 11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

El Apóstol Marco, quien recibió la misma enseñanza del Señor Jesús, sabe que este pedido es solo para los justos. Pues mala interpretación seria que, todos los malvados y desobedientes obtendrán todo lo que piden en oración.

1 Samuel 12:23 Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto.

Si la oración es lo que suelta el poder de Dios, hace que Cristo sea una realidad, cambia las situaciones, y pone en movimiento la maquinaria de la vida cristiana, entonces, el aprender COMO ORAR es de suma importancia para todo creyente.

El gran valor e importancia de esta lección, por consiguiente, es enseñar a todos los que estudian la naturaleza de la oración, su propósito en la vida del cristiano, y su enorme poder junto con instrucciones especiales de como orar efectivamente. La meta, pues, de esta lección, es de guiarle a una vida de oración mas consistente y productiva, la cual a su vez, le abrirá fuentes de bendición espiritual.

LA LECCIÓN

I. SE NOS MANDA A ORAR

La oración no es algo hacia lo cual el cristiano puede asumir una actitud de malas ganas, de hacerlo o de no hacerlo cuando quiera. ¡Se nos MANDA a orar! Siendo débiles en la carne, somos todos propensos a la negligencia, por eso Dios, sabiendo lo necesario que es la oración para que el cristiano crezca y se estabilice, nos manda a orar.

A. ILUSTRACIONES DEL ANTIGUO TESTAMENTO.

  1. Isaías 55:6, “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.”
  2. El Señor a Salomón, 2° Crónicas 7:14, “Si mi pueblo — orare — entonces oiré desde los cielos.”
  3. Samuel en 1° Samuel 12:23, “– lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros.”
  4. El salmista David en Salmos 55:17, “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré.”

B. ILUSTRACIONES DEL NUEVO TESTAMENTO.

  1. El Señor Jesús en Lucas 18:1, “…la necesidad de orar siempre, y no desmayar.” También Mateo 7:7; 26:41 y Juan 16:24.
  2. El apóstol Pablo en 1ª Tesalonisenses 5:17, “Orad sin cesar.” Efesios 6:18, “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu.”
  3. El apóstol Santiago en Santiago 4:2. “pero no tenéis lo deseáis, porque no pedís.” También Santiago 1:5 y 5:16, 17.

II. EL PECADO DE NO ORAR

Ya que la oración no es asunto que se puede ignorar ni que debe ser tratado con indiferencia por el cristiano, y ya que se nos manda a orar fervientemente y sin cesar, es, pues, pecado no orar.

A. ES PECADO DE DESOBEDIENCIA.

El cristiano que no ora es cristiano desobediente que ignora el mandamiento del Señor y roba a su alma el alimento espiritual esencial.

B. ES PECADO DIRECTAMENTE CONTRA DIOS (1° Samuel 12:23).

Ya que Dios ha elegido responder a la oración de fe, la falta de oración amarra sus manos y limita su poder.

C. ES PECADO CONTRA LA IGLESIA.

Efesios 6:18, “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.”

Note también Romanos 12:12; 15:30; Filipenses 4:6, 7; 1ª Timoteo 2:1; Colosenses 4:2.

D. ES PECADO CONTRA LOS OTROS SERES HUMANOS.

1ª Timoteo 2:1, “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres.” ¿Quién puede medir, por ejemplo, las bendiciones de Dios sobre su país por causa de la vasta cantidad de oraciones que suben diariamente al trono de gracia de los labios de santos a favor de la nación y de sus dirigentes? ¡Qué Dios nos ayude a orar cotidianamente por “los que tienen la autoridad.”

E. ES PECADO CONTRA UNO MISMO.

Santiago 4:2, “…no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.” ¿Quién puede describir la pérdida trágica del alma que no ora? Quizás se pueda decir sin contradicción que todo el vacío de corazón, toda la derrota, todo el pecado, toda la falta en las vidas de los creyentes, remonta directamente a la falta de o negligencia de oración.

F. ES EL PECADO DE INCREDULIDAD.

La falta de oración proviene no solo de la negligencia, sino también de la duda inexcusable. Compare Marcos 11:23, 24, “y no dudare en su corazón lo que pidieres orando …creed.” La fe nos atrae a la oración. La duda nos aleja de ella. La fe hace que Dios sea una realidad. El dudar pone en cuestión su habilidad y poder. La fe enriquece la vida. La duda empobrece y roba la bendición necesitada.

III. LA NATURALEZA DE LA ORACIÓN

(La mayoría de los pensamientos siguientes nacieron de mi propia experiencia durante muchos años de experiencia práctica en el ministerio.)

A. La oración es la corriente de comunicación, audible o inaudible, entre el creyente y Dios.

B. La oración comienza con oratoria pero llega a ser observatorio. Es un tiempo cuando le decimos a Dios lo que nos concierne. Pero al orar, empezamos a ver a Dios más maravillosa y claramente que cualquier otro tiempo en nuestras vidas.

C. La oración es el llanto de la tierra para la bendición del cielo. Salmos 65:2 dice, “Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne.” Cuando hace falta la intervención Divina, Dios no se olvida de las necesidades ni de los clamores de la tierra.

D. La oración es una revelación. Es aquel tiempo cuando abrimos la cortina de nuestro corazón para que él vea lo profundo de nuestra necesidad, y es entonces que Dios revela su amor, su gracia, su sabiduría y su poder.

E. La oración es como los deseos persistentes expresados por un niño que no quiere oír un “no” de sus padres.

F. La oración es el fósforo (cerilla) que enciende la Palabra y la hace arder dentro de nuestros corazones – es la llave que abre la puerta a los recursos del cielo – es el interruptor que enciende la luz de la verdad – es el control que abre la esclusa para que puedan fluir los ríos de bendición divina.

G. La oración es calle de doble dirección. No solo caminamos. Escuchamos y esperamos.

IV. LAS CARACTERÍSTICAS DE LA ORACIÓN

La comunicación del creyente con Dios se expresa de cinco maneras: LA ADORACIÓN, LA SUPLICACIÓN, LA INTERCESIÓN, HACIMIENTO DE GRACIAS, Y LA PETICIÓN.

Lea Filipenses 4:6,7; Efesios 6:18; 1ª Timoteo 2:1.

A. LA ADORACIÓN: Básicamente, la adoración es nuestro amor expresado audiblemente para con Dios por medio de la alabanza.

1. Salmos 100:4, “Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanzas.”

2. Hebreos 13:15, “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza…”

B. SUPLICACION: La palabra griega es ‘deésis’, que significa deseo o necesidad. Siempre se usa cuando se habla a Dios. Tiene la idea de rogar humildemente. Se relaciona con la ternura y la sinceridad con que oramos.

C. INTERCESION: Note Hebreos 7:25 y 1ª Timoteo 2:1. Este es un término legal. Quiere decir rogar en la corte por uno o contra uno. Note Romanos 11:2, “¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel…?” Es buscar la presencia y el oído de Dios a favor de otros. En Romanos 8:27 el Espíritu Santo hace intercesión por nosotros. En Hebreos 7:25 Cristo hace intercesión por nosotros. ¡Qué privilegio tenemos! Podemos interceder por otros.

D. HACIMIENTO DE GRACIAS: 1ª Tesalonisenses 5:17, 18 dice, “Orad sin cesar–Dad gracias en todo…” Filipenses 4:6 dice, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” Una parte vital de nuestra oración, pues, es la expresión de gratitud.

E. PETICION: Básicamente la oración es pedir y la contestación es recibir. Note el énfasis en el Nuevo Testamento sobre la idea de pedir.

1. Mateo 7:7, 8, “Pedid, y se os dará — porque todo aquel que pide, recibe..”

2. Mateo 18:19, “—que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”

3. Mateo 21:22, “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”

4. Lucas 11:13, “—¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”

5. Juan 14:13, 14, “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.”

6. Juan 15:7, “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.”

7. Juan 16:24, “Hasta ahora no habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.”

8. Santiago 1:5, 6, “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada.”

9. Santiago 4:2,3, “—pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”

10. 1ª Juan 5:14, “—que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” Se pueden añadir muchas citas más, pero éstas deben probar adecuadamente el énfasis que pone la Escritura en el asunto de pedir.

V. COMO CONSEGUIR LAS CONTESTACIONES A LAS ORACIONES

¿Cuál es el secreto? ¿Cuáles son las llaves que abren la puerta? Después de oirle orar al Señor Jesucristo, uno de los discípulos le dijo, “Señor, enséñanos a orar—” (Lucas 11:1). ¡Qué bueno sería, si todos hicieramos la misma pregunta! Aquí hay once llaves, once secretos, once maneras que la Biblia nos da para que veamos resultados.

A. ORAR PERMANECIENDO, Juan 15:7. Las contestaciones a la oración resultan de nuestro permanecer en Cristo y permitiendo que sus palabras permanezcan en nosotros. More en Cristo y deje que sus palabras moren en usted.

B. ORAR OBEDIENTEMENTE. 1ª Juan 3:22. Las contestaciones a nuestras oraciones resultan de nuestra obediencia a sus mandamientos, y el hacer lo que le plazca a él.

C. ORAR COMPASIVAMENTE, Hebreos 5:7. Cristo fue oído porque oraba con “gran clamor y lágrimas.” ¡Qué Dios nos dé lágrimas como las de Cristo!

D. ORAR IMPORTUNAMENTE, Lucas 11:5-8. El amigo en esta historia recibió el pan por causa de su importunidad. Seguía golpeando la puerta. No quería oír un NO del dueño de la casa. Tocó la puerta con determinación.

E. ORAR SIN CESAR, 1ª Tesalonisenses 5:17; Efesios 6:18; Lucas 18:1. La oración efectiva es el clamor incesante del corazón pidiendo la bendición de Dios.

F. ORAR EN EL NOMBRE DE JESUS, Juan 14:13, 14. Se nos dice repetidamente que debemos orar en el nombre de Jesús. Y, ¡Qué poder hay en ese nombre bendito!

G. ORAR CON FE, Marcos 11:24; Mateo 21:22; Santiago 1:6. Recibimos de Dios lo que CREEMOS que vamos a recibir. Las montañas no se podrán mover cuando hayan dudas en el corazón. Hay que CREER cuando ora.

H. ORAR CON FERVOR, Santiago 5:16, 17. No llovió por tres años porque Elías oró ferviente y sinceramente. Esta clase de oración es efectiva. ¡Qué Dios nos libre de la oración que falta pasión y lágrimas!

I. ORAR CON CONFIANZA. Hebreos 4:16. Cuando nuestros corazones no nos condenan, tenemos confianza hacia Dios (1ª Juan 3:21), y confianza en el trono de gracia. Si somos lavados en la sangre de Cristo, vestidos con Su justicia, y nos acercamos a Dios en el nombre de Jesús–
-¿Qué más me falta para allegarme a Dios con confianza?

J. ORAR EN LA VOLUNTAD DE DIOS, 1ª Juan 5:14. La oración que lleva fruto es la que está en armonía con la voluntad y el propósito de Dios. Dios oye y contesta cuando pedimos lo que le honra y le glorifica a él.

K. ORAR EN EL ESPÍRITU, Efesios 6:18; Romanos 8:26, 27. La oración que Dios el Padre contesta es aquella que el Espíritu Santo ha inspirado. Entréguese completamente al control del Espíritu Santo. El le enseñará COMO orar y PARA QUE orar.

VI. OBSTÁCULOS A LA ORACIÓN O ¿PORQUE NO SON CONTESTADAS MILLONES DE ORACIONES?

A. INSINCERIDAD DE MOTIVO:

Santiago 4:3, “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” Millones de personas piden cosas que son puramente para su propio placer e interés. Mucha oración es codiciosa. Esté seguro que cuando ora todo su deseo sea conforme a la voluntad y para la gloria de Dios.

B. DUDAS EN EL CORAZON:

Marcos 11:23, “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, Y NO DUDARE EN SU CORAZON, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” Mucha oración se obstaculiza por la duda y temor. No basta orar. Debemos creer cuando oramos, Mateo 21:22. El que vacila no recibe del Señor, Santiago 1:6, 7.

C. PECADO EN LA VIDA:

Salmos 66:18, “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.” Isaías 1:15, “—asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.” Hay quienes enseñan que Dios oye y contesta toda oración. La Biblia enseña que cuando hay pecado en el corazón, no solo Dios no contesta, pero ni aún oye.

D. DESATENCIÓN TOTAL A LA VOLUNTAD DE DIOS:

1ª Juan 5:14, “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa CONFORME A SU VOLUNTAD, él nos oye.” Recuerde, que cuando ora en el Espíritu, él hace intercesión por nosotros CONFORME A LA VOLUNTAD DE DIOS (Romanos 8:27). La oración que llega a la presencia de Dios pidiendo neciamente tonterías y cosas de codicia, no será contestada. Toda oración debe estar en armonía con la voluntad y con el propósito de Dios. Nuestro Señor era el ejemplo supremo cuando en el Getsemaní clamó “Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”

E. LA DESOBEDIENCIA A LOS MANDAMIENTOS DE DIOS:

1ª Juan 3:22, “Y cualquier cosa que pidiéremos la recibiremos de él, PORQUE GUARDAMOS SUS MANDAMIENTOS, Y HACEMOS LAS COSAS QUE SON AGRADABLES DELANTE DE EL.” En primera de Juan los “mandamientos de Dios” se refieren a su PALABRA entera y a su voluntad según se revela en esa PALABRA.

Lea 1ª Juan 2:3-5. Si desea que se le sean contestadas sus oraciones sea humildemente sumisivo a toda la voluntad de Dios según es revelada en su Palabra y trate de hacer solo lo que le agrade a él.

VII. EL PODER MARAVILLOSO DE LA ORACIÓN

La magnitud del poder de la oración se puede ver por las maneras siguientes:

PRIMERO ¡DEL HECHO DE QUE DIOS OYE Y CONTESTA LA ORACIÓN!

1. Salmos 65:22, “Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne.”
2. Isaías 65, 24, “Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.”
3. Jeremías 33:3, “Clama a mí, y yo responderé, te enseñaré, cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”
4. 2º Crónicas 7:14, “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; ENTONCES YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS…”
5. 1ª Pedro 3:12, “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y SUS OIDOS ATENTOS A SUS ORACIONES.”

SEGUNDO ¡NOS SON PROMETIDAS COSAS GRANDES SI ORAMOS!

1. Marcos 11:24, “Por tanto, os digo que lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, Y OS VENDRA.”
2. Mateo 18:19, “…si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, LES SERA HECHO POR MI PADRE QUE ESTA EN LOS CIELOS.”
3. Juan 14:14, “SI ALGO PIDIEREIS EN MI NOMBRE, YO LO HARE.”
4. Mateo 21:22, “Y TODO LO QUE PIDIEREIS en oración, creyendo, LO RECIBIREIS.”
5. Santiago 5:16, “La oración eficaz del justo PUEDE MUCHO.”

TERCERO ¡POR EL HECHO QUE LA BIBLIA ESTA LLENA DE DEMOSTRACIONES DEL PODER DE LA ORACIÓN!

1. Josué oró y se paró el sol – Josué 10:12-14.
2. Jacobo prevaleció con Dios en oración. Se salvó la vida, fué bendecido y cambiado, Génesis 32:25-28.
3. Oró Moisés y aguantó la mano de Jehová contra Israel, Exodo 32:10:14.
4. Elías oró y cayó fuego del cielo, 1º Reyes 18:36-38.
5. Ana oró. Su esterilidad fue sanada. Nació Samuel, 1ºSamuel 1:9-20.
6. Daniel oró y Dios cerró las bocas de los leones, Daniel 6:10-22.
7. Ezequías oró y Dios le extendió la vida quince años, 2º Reyes 20:1-6.
8. La iglesia oró y Dios sacudió el edificio y les llenó a todos con el Espíritu Santo, Hechos 4:31.
9. La iglesia oró otra vez y Pedro fue librado milagrosamente de la cárcel y de sus cadenas, Hechos 12:5-11.
10. Pablo y Silas oraron y Dios sacudió la cárcel con un terremoto, Hechos 16:25, 26.

ESCUDRIÑE LAS ESCRITURAS Y ENCONTRARA OTRAS ILUSTRACIONES.

VIII. CONCLUSIÓN

De esta lección podemos deducir las siguientes conclusiones:

A. La oración es absolutamente esencial. La gracia sustentadora, la presencia de Cristo y el poder del Espíritu Santo no se pueden experimentar sin la oración.
B. Dios oye y contesta la oración. Por consiguiente es imposible medir su potencial.
C. No se puede tratar a la oración con indiferencia. Se nos manda a orar.
D. La oración prevaleciente y productiva es hecha con denuedo, fervor, y persistencia con un corazón contrito y obediente con fe en el Espíritu Santo.
E. Nuestras oraciones no son contestadas cuando nuestros motivos no son sinceros, o cuando los corazones están llenos de dudas, o cuando se alberga el pecado y se ignora la voluntad de Dios.
F. La falta de oración es pecado. Ata las manos de Dios, aparta a la iglesia de la bendición, y deja empobrecida al alma.

-FIN


Exhortaciones

Colosenses 4:1 Amos, tratad con justicia y equidad a vuestros siervos, sabiendo que vosotros también tenéis un Señor en el cielo. 2 Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; 3 orando al mismo tiempo también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también he sido encarcelado,…

Referencia Cruzada

Marcos 13:33
Estad alerta, velad; porque no sabéis cuándo es el tiempo señalado.

Hechos 1:14
Todos éstos estaban unánimes, entregados de continuo a la oración junto con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con los hermanos de El.

Efesios 6:18
Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos;


Referencias:

1ª Pedro 3:12, “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y SUS OÍDOS ATENTOS A SUS ORACIONES.”

Curación de un ciego

Juan 9:30 Respondió el hombre y les dijo: Pues en esto hay algo asombroso, que vosotros no sepáis de dónde es, y sin embargo, a mí me abrió los ojos. 31 Sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguien teme a Dios y hace su voluntad, a éste oye. 32 Desde el principio jamás se ha oído decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento.…

Referencia Cruzada
Deuteronomio 1:45
Entonces volvisteis y llorasteis delante del SEÑOR, pero el SEÑOR no escuchó vuestra voz, ni os prestó oído.Job 27:8
Porque, ¿cuál es la esperanza del impío cuando es cortado, cuando Dios reclama su alma?Job 35:13
Ciertamente el clamor vano no escuchará Dios, el Todopoderoso no lo tomará en cuenta.Salmos 34:15
Los ojos del SEÑOR están sobre los justos, y sus oídos atentos a su clamor.Salmos 66:18
Si observo iniquidad en mi corazón, el Señor no me escuchará.Salmos 145:19
Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará.Proverbios 15:29
El SEÑOR está lejos de los impíos, pero escucha la oración de los justos.Proverbios 28:9
Al que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominación.Isaías 1:15
Y cuando extendáis vuestras manos, esconderé mis ojos de vosotros; sí, aunque multipliquéis las oraciones, no escucharé. Vuestras manos están llenas de sangre.Juan 9:30
Respondió el hombre y les dijo: Pues en esto hay algo asombroso, que vosotros no sepáis de dónde es, y sin embargo, a mí me abrió los ojos.Juan 9:32
Desde el principio jamás se ha oído decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento.Juan 11:22
Aun ahora, yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.Santiago 5:16
Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho.1 Juan 3:22
y todo lo que pidamos lo recibimos de El, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de El.

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