En aquella época en donde aún no existían las religiones que conocemos hoy en día, las iglesias Cristianas estaban en manos de "santos sellados todos ellos con el Espíritu Santo"; y así, la salvación si era entonces posible.

La iglesia católica romana apareció por primera vez en el siglo IV; pero, ni antes ni después de eso fue necesaria "ninguna religión" para que todos encuentren "la santificación"; y por ende, "la salvación" y "la vida eterna".

Los verdaderos cristianos no buscamos la salvación ni la vida eterna, sino "la santificación", por que ambas, la salvación y la vida eterna son solamente la consecuencia infalible de "la santificación". Por eso el Señor Jesús no pudo ser retenido por la muerte y resucito al tercer dia. Porque en las leyes de Dios sobre la vida y la muerte, la consecuencia del pecado es la muerte, mas la consecuencia de la santidad, es la vida, y vida eterna mientras ella, la santidad, exista.

He investigado este asunto por décadas y al fin lo encontré. El verdadero camino a la salvación y a la vida eterna esta escondido entre libros y párrafos de las santas escrituras (biblia) que hablan sobre "la misericordia" y "la santidad". Esperando estos versículos ser descubiertos solo por devotos y estudiosos mientras pasan desapercibidos como si fuesen invisibles, por todos aquellos que El Señor no ha admitido.

El camino a la salvación fue revelado por Cristo a su pueblo para que todos veamos el rostro del Señor sin la necesidad de ninguna religión que ofrezca este mundo.

Juan 7:37 "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba."

Como ven, no dijo "vayan a tal o cual iglesia", Jesús quiso que todos vayamos a él. Con mucho gusto compartiré este estudio con todos ustedes; pero posteriormente, hablare también sobre el proceso de la "santificación", que como ya lo verán, es el ingrediente principal para la salvación y la vida eterna. Estén atentos porque lo publicaré posteriormente en otro artículo en este mismo sitio Web.

Exhortación a la fidelidad, a la santidad y a la misericordia

Hebreos 12:14 "Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor".

Abran todos su biblia y lean ahora mismo este párrafo en Hebreos 12:14. Nótese que la condición mencionada está dividida entre la "misericordia", (vivir en paz con todos), y entre "buscar la santidad"; porque sin la santidad, nadie verá el rostro del Señor. No menciona que tu debas ser de una u otra religión en este mundo, sino solamente que debes "buscar la misericordia y la santidad" como el objetivo más importante de tu vida.

Sobre el primer ingrediente, el de vivir en paz con todos, solo se puede lograr a través de la misericordia:

Oseas 6:6 (RVR1960)
Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.

Mateo 9:13 (RVR1960)
Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Santiago 2:12-13 (RVR1995)
Así hablad y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad, porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no haga misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

Ahora estudiemos lo que dicen otras biblias respecto a este mismo pasaje:

La Biblia de las Américas
Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

La Nueva Biblia de los Hispanos
Busquen (Sigan) la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Reina Valera Gómez
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Reina Valera 1909
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor:

Biblia Jubileo 2000
Seguid la paz con todos; y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor:

Sagradas Escrituras 1569
Seguid la paz con todos; y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor:

Todas coinciden asombrosamente en sus respectivas traducciones. La mayoría de nosotros ya pertenecemos a alguna iglesia; pero debemos estar conscientes que la salvación no viene de iglesia humana alguna sino solamente de nuestra búsqueda incesante por alcanzar la "misericordia" y la "santidad". Debemos alcanzar la paz con todos y la santidad, porque sin ella no veremos el rostro del Señor.

Exhortación a la fidelidad
Hebreos 12:14 Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados;…


Referencia Cruzada

Salmos 34:14
Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.

Mateo 5:8
Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.

Romanos 6:22
Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna.

Romanos 14:19
Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.

Hebreos 9:28
así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.

Hebreos 12:10
Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad.

¿Qué mas clara puede ser la biblia sobre cómo debemos alcanzar el reino de Dios?

Romanos 6:22
Pero ahora, "habiendo sido libertados del pecado" y "hechos siervos de Dios", "tenéis por vuestro fruto la santificación", "y como resultado, la vida eterna".

Es la liberación total del pecado y no la afiliación a una religión la que nos otorga la "santidad" que buscamos, y como resultado de la santidad obtenida, obtenemos entonces "la vida eterna". Pero, no olvidemos el otro ingrediente igualmente importante: "la misericordia, la piedad y el perdón" para poder vivir en paz con todos.

No hay condenación para los que creen y obedecen

Romanos 8:1
Por consiguiente, "no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús", "los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu". 2 Porque la "ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús" te ha libertado de la "ley del pecado y de la muerte".

La Ley de la Vida y la Ley de la Muerte se oponen entre si. Nosotros estamos inmersos en la "Ley de la Muerte", desde nuestro nacimiento hasta nuestra vejez y muerte. Y no podremos librarnos de ella a menos que aprendamos todo lo concerniente a la "Ley de la Vida", y que apliquemos esas enseñanzas para lograr nuestra "santificación"; y con ello, el galardón final que es el sello de Dios mediante su Espíritu y la "vida eterna".

Hechos 5:32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

El Espíritu Santo no es dado a los que aún están en desobediencia sino solo a los justos. No fue enviado para ser la guía de los pecadores sino de los santos.

Santiago 4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Someterse a la disciplina de la salvación, al arrepentimiento, y a la privación de todo pecado, nos aleja del diablo y prepara nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu, para ser el templo del Espíritu Santo.

Conflicto entre el Espíritu y la carne

Gálatas 5:16-18
Digo, pues: "Andad por el Espíritu", y "no cumpliréis el deseo de la carne". 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues "éstos se oponen el uno al otro", de manera que no podéis hacer lo que deseáis. 18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

Entonces lo contrario también es verdad: "Si aún no sois guiados por el Espíritu, aún estáis bajo la ley. Indica aquí que todos estamos bajo la misma ley de Moisés mientras buscamos y alcanzamos la santidad.

Romanos 8:5 Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu.

Referencia Cruzada

Génesis 6:3
Entonces el SEÑOR dijo: No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años.

Romanos 7:15
Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago.

Romanos 7:18
Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.

Romanos 7:23
pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros.

 

Hagamos entonces un breve repaso para ver de qué trata la santificación

Romanos 6:
v.1 – no continuar en el pecado;
v.2 – no vivir en el pecado;
v.4 – andar en novedad de vida;
v.6 – no servir al pecado (no ser esclavo del pecado);
v.10-11 – vivir para Dios;
v.12 – no permitir que el pecado reine sobre nosotros;
v.13 – servir a Dios con nuestros miembros;
v.14 – no estar bajo el dominio del pecado;
versículos 19 y 20 – santidad

Las palabras “ya no más” en Romanos 6:6 significan “desde ahora en adelante, en el futuro”. Considera los siguientes pasajes “YA NO”:

Romanos 6:6- ya no más esclavo del pecado
Gálatas 2:20—ya no más yo (ya no es la VIDA PROPIA, sino es la VIDA DE CRISTO –SU vida en mí).
2 Corintios 5:15 –ya no vivo para mí
Efesios 4:17 – ya no ando como los otros gentiles
Efesios 4:28 – ya no practico las obras del viejo hombre
1 Pedro 4:2 – ya no vivo conforme a los deseos de los hombres
Efesios 4:14 –ya no soy niño (los creyentes deben crecer, llegar a la madurez, crecer en la gracia y en el conocimiento de Cristo cada día, etc.).

Referencia Cruzada

Salmos 34:14
Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.

Mateo 5:8
Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.

Romanos 14:19
Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.

Hebreos 9:28
así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.

Hebreos 12:10
Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad.

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