"Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa". (Hechos 16:31)

“Solo en Dios encuentro paz; mi salvación viene de él. Solo él me salva y me protege. No caeré, porque él es mi refugio” (SALMO 62:1-2)

El estudio y dominio de la "doctrina de la salvación" debería ser una prioridad de cada creyente por tres razones fundamentales:

  1. Por que la salvación personal depende justamente del conocimiento del "Plan de Dios" para salvarnos.
  2. Por que es el mensaje principal encomendado a todo creyente, para entregarlo a todas las naciones.
  3. Por que revela con plenitud la medida y la grandeza del amor de Dios.

311398_260519803968469_1387351994_nLa palabra "salvación" resume la obra total de Dios por medio de la cual El rescata al hombre de la ruina eterna, y de la sentencia del pecado, confiriéndonos las riquezas de su gracia, incluyendo la vida eterna, ahora, y en la gloria eterna en los cielos.  Jonas 2:9 <<La salvación es de Jehová>> Por lo tanto, la salvación en cada aspecto, es una obra de Dios en favor del hombre, y no del hombre en favor de Dios.

Ciertos detalles de esta empresa divina, (la Salvación planeada por Dios), ha venido variando de tiempo en tiempo. Desde Adán y continuando ahora con Cristo, todos aquellos individuos que han puesto su confianza en Dios, han sido "renacidos espiritualmente" y hechos "herederos de su gloria" en los cielos y en la tierra.

(Mt. 16:28). De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

De igual manera, la nación de Israel renacerá espiritualmente "de una vez", en el tiempo de la venida del Señor. (Is. 66:8)

También se dice que: las multitudes, tanto de judios como de gentiles que vivan en la tierra durante el reino venidero, conoceran al Señor desde el más pequeño hasta el más grande. (Jer 31:34). Sinembargo, la salvación ofrecida a los hombres en el presente, no solamente está revelada más completamente en la Biblia, en cuanto a sus detalles, sino que también excede grandemente cualquier otra obra salvadora de Dios, puesto que, la salvación que se ofrece en la edad presente, incluye cada una de las fases de la obra de la gracia de Dios; tal como: el morar, el sellar, y el bautismo del espíritu.

La salvación es un término que genéricamente se refiere a la liberación de un estado o condición indeseable. Entendido como salvamento o salvamento y socorrismo, el término hace referencia a la salvación terrenal, salvación corporal, o salvación del cuerpo; la "ayuda física" que permite la supervivencia y que es prestada a quien necesita ser salvado en situaciones de emergencia o riesgo.

La Salvación proviene de Dios Padre a través de su hijo Jesucristo y del Espíritu Santo, y se proporciona el debido conocimiento al creyente, bien por personas espontáneas o bien por servicios cristianos dedicados a tal fin. En muchas ocasiones está vinculado al voluntariado, y cuando las circunstancias del salvamento son tan arriesgadas que implican poner en riesgo a quien lo intenta, se suele calificar de heroísmo. El concepto de salvación eterna, salvación celestial o salvación espiritual, hace referencia a la salvación del alma por la cual el alma se libraría de una amenaza eterna, (castigo eterno o condenación eterna), que la esperaría tras la muerte.

En Teología, el estudio de la salvación se llama "Soteriología", y es un concepto vitalmente importante en varias religiones. El cristianismo acepta la salvación como la liberación de la esclavitud del pecado y de la condenación, resultando en la vida eterna con Dios, dentro de su Reino. El sacrificio de Cristo hace que se le denomine Salvador.

A veces la salvación del alma y la salvación del cuerpo se consideran inseparablemente, del mismo modo a como el alma pasa a ser sinónimo de persona.  Así ocurre con la señal de socorro en código Morse denominada "SOS" que, con mayor o menor fundamento, suele comúnmente considerarse la sigla en inglés de "save our souls" -salvad nuestras almas-.

Visión cristiana de la salvación

La salvación es uno de los conceptos espirituales más importantes en el cristianismo, junto con la divinidad de Jesucristo y la definición del Reino de Dios. Tradicionalmente, entre los cristianos, una meta principal es obtener la salvación. Otros sostienen que la meta principal del cristianismo es cumplir la voluntad de Dios, aceptando su reinado, o que los dos conceptos son equivalentes.

En muchas tradiciones, obtener la salvación es sinónimo de "ir al cielo" después de la muerte, mientras que muchos también enfatizan que la salvación representa "un cambio de vida" mientras se permanece en la tierra. Varios elementos de la teología cristiana explican por qué la salvación se necesita y cómo se llega a obtener.

La idea de salvación se basa en que "existe un estado de no-salvación", del cual el individuo (o la humanidad) necesita ser redimido. Para la mayoría de los cristianos católicos y protestantes, éste es el juicio de Dios sobre la humanidad debido a su culpa en el pecado original (debido al Lapso o "caída" de Adán) y a otros pecados actualmente cometidos por cada individuo o conjunto de individuos, ya que se reconoce pecado en todos.

Las iglesias ortodoxas rechazan el concepto agustiniano de "pecado original", expresión que no existe ni en la Escritura ni en la patrística griega, y ven la salvación como una escala de mejoramiento espiritual y purificación de la naturaleza tanto humana como general, que fue dañada en la caída.

Una mayoría cristiana que está de acuerdo con que la humanidad fue creada libre de pecado, situación que en alguna forma resultó dañada, con la consecuente necesidad de que un "Salvador" restaure una correcta relación con Dios. Ese Salvador fue (y es) "Jesús de Nazaret".

En la teología cristiana, hay tres conceptos de la posibilidad de salvación para los que no han oído el evangelio de Jesucristo.

Uno es "el exclusivismo". Esto dice que desde que hay solo un mediador entre el hombre y Dios, Jesucristo, si una persona no ha oído de Él, la maldición eterna es la única posibilidad para ella (aunque la mayoría de sus adeptos hace excepciones con los niños y los discapacitados mentales).

Uno es "el pluralismo", que declara que toda religión es un camino hacia Dios, pero es diferente del "universalismo" en que no dice que todo feligrés de otras religiones será salvo.

La tercera es "el exclusivismo". Esta doctrina declara que Jesucristo puede hablar a todo corazón humano por medio del Espíritu Santo, y si una persona responde positivamente, será salva.

Catolicismo y Ortodoxia

Para la Iglesia católica, la salvación no es sólo una liberación negativa del pecado (pecado original y pecado actual) y sus efectos: Dios salva no sólo de algo si no que por algo. La acción de Dios es una liberación positiva que eleva a los seres humanos a un estado sobrenatural, a la vida eterna, en un plano espiritual superior a la vida terrenal, para unirse en un sólo cuerpo místico con Cristo, una de las tres Personas de la Trinidad, y acceder a la dignidad de hijos de Dios, para verle "tal como es" (1 Juan 3:2), en comunión de vida y amor con la Trinidad y todos los santos (Catecismo de la Iglesia Católica, 1023-1025, 1243, 1265-1270, 2009).

Estas bendiciones nunca son otorgadas por mérito personal. De hecho, estrictamente, el hombre no merece nada de Dios: la criatura lo recibe todo, incluso potencias y habilidades, del Creador. La posibilidad de merecer algo a ojos de Dios deriva totalmente de un don gratuito de Dios.

La salvación o justificación no pueden ser merecidas, pero una vez que Dios ha justificado, mediante la gracia santificante del Espíritu Santo, entonces se pueden obtener dones útiles para esa santificación, para el incremento de gracia y amor y para alcanzar la vida eterna a la cual Dios tiene destinadas a sus criaturas. Se pueden incluso merecer bienes materiales, como la salud, la amistad o la dicha personal. (Catecismo de la Iglesia Católica, 2006-2011).

Los cristianos reciben incluso en esta vida, por fe y de forma anticipada, bendiciones de la salvación que serán confirmadas total y definitivamente en la vida después de la muerte. Esto debido a que la Iglesia Católica ve la salvación, incluso la del individuo, como algo útil y beneficioso en todo tiempo: pasado, presente y futuro, conceptos que, por supuesto, se aplican sólo al hombre: para Dios, pasado, presente y futuro son todos uno.

«Pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor para con la humanidad, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo, nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna». (Tito 3:4-7, RV95).

El proceso de salvación continua dentro de la obra de Dios en aquellos que reciben el Evangelio. San Pablo usa el tiempo presente en esta frase: «La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios» (I Corintios 1:18).

Sólo al completar la vida terrenal llegará la salvación a su estado final. No hay fórmula mágica ni experiencias emocionales que definitivamente impidan, a criaturas a las que Dios ha dado libre albedrío, de rechazar, alguna vez, la oferta de salvación. Incluso el apóstol San Pablo consideró esta eventualidad para sí mismo, considerando que, después de haber predicado a otros, pudiera ser rechazado él mismo (1 Corintios 9:27)

1 Corintios 9:27

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Protestantismo

En el cristianismo occidental la doctrina de la salvacion, involucra asuntos como la expiación, reconciliación, gracia, justificación, soberanía de Dios y el libre albedrío del ser humano. Pero mayoritariamente se concluye que la salvación es por gracia y no por obras, lo que hace al protestantismo diferente de todas las otras interpretaciones acerca de la salvación. Varios conceptos distintos pueden ser encontrados en el catolicismo y el protestantismo. Dentro del protestantismo, esto se ve en la diferencia teológica entre el calvinismo y el arrianismo. Entre los que no son Calvinistas ni arrianismo sostienen una base bíblica basada en la fe en el sacrificio de Jesucristo y su resurrección. Lo que significa que la salvación es por gracia y no se pierde.

Entre los cristianos evangélicos, la salvación significa que todos han pecado y que se encuentran justamente bajo la condenación de Dios. La expiación o reconciliación con Dios es posible para cualquiera, pero sólo a través de Jesucristo, quien vivió una vida perfecta y murió como un sacrificio perfecto en lugar de la muerte que merece toda la humanidad, mediante la confesión del pecado y la fe en Cristo como Señor y Salvador. La consecuencia de la salvación es que los pecados del pecador son perdonados y éste es nacido de nuevo como una nueva persona, un cristiano, un creyente, un hijo de Dios, y está sellado por el Espíritu Santo. También creen que no todos los individuos obtienen salvación, porque no todos confiarán en Jesucristo.

Iglesias como las Iglesias de Cristo no sólo reconocen que el escuchar el evangelio (muerte, sepultura y resurrección de cristo) según 1 Corintios 15:3-4 y responder con fe como parte del proceso de salvación según Marcos 16:15-16, sino que también el arrepentimiento según Hechos 2:38, el bautismo según 1 Pedro 3:21 y la obediencia continua son necesarios para poder ser salvo, basándose en un fundamentalismo cristiano utilizando la escritura como principio.

Un tercer punto de vista, el concepto de salvación universal, ha existido durante toda la historia del cristianismo y goza de creciente popularidad en Estados Unidos y otros países protestantes modernos, con el desarrollo del racionalismo y modernismo desde fines del siglo XVII.

Este punto de vista afirma que todos, independientemente de credo o religión, se salvarán e "irán al cielo", siendo éste el tema central del universalismo. En términos más coloquiales se dice a menudo que Dios "es demasiado amoroso como para condenar a nadie". Algunos cristianos tradicionales consideran este punto de vista una herejía porque implica que las religiones no-cristianas son igualmente válidas al cristianismo y que hay otros caminos a la salvación en reemplazo de la gracia de Cristo. Pero otras formas de universalismo cristiano aseguran que el cristianismo es la única religión completamente verdadera, y que la salvación universal sólo es accesible a través de Cristo: Cristo y su resurrección redimen a todos. Este es un concepto clave en el protestantismo liberal.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para la Iglesia mormona la salvación se logra por obras cumpliendo los mandamientos de Dios. Según su interpretación eisegética de 1 Corintios 15:41, la diferencia de la gloria del sol, la luna y las estrellas, con las que comparó el apóstol Pablo el cuerpo en la resurrección celestial, implicaría diversos grados en la recompensa salvífica según el tipo de obras realizadas con amor .

Así, según su doctrina, si los fieles en la tierra han elegido vivir con Dios, esforzándose por cumplir sus mandamientos y arrepintiéndose de sus pecados, dando de su tiempo y recursos a Dios, enseñando el evangelio a su familia, entonces resucitarán con una gloria como la del Sol (es decir, luminosa). Si, en cambio, el ser humano vive a medias con Dios, solo acordándose de él cuando se tienen problemas, pero sin dar de lleno de su tiempo y recursos, no enseña el evangelio y cumple a medias con los mandamos de Dios, entonces resucitará, pero con un cuerpo con gloria como la de la Luna (también luminosa, pero más débil). Finalmente, si elige vivir sin Dios resucitará como con la tenue gloria de las estrellas.

“Aunque no lo recordamos —explicó Rex E. Lee, ex presidente de la Universidad Brigham Young—, antes de esta vida ya existíamos en forma de espíritu.” Esto es descrito como "el plan de Dios", la doctrina de que antes de nacer el ser humano vivía como espíritu con Dios, y que Él le envía a este mundo a tener un cuerpo físico, para ser probado, y de acuerdo a esa prueba se obtendrá distintos grados de gloria según merecimientos a partir de las elecciones que tome en esta vida terrenal.

Según la doctrina mormona, Dios, en este momento, no está inactivo esperando enviar a su hijo Jesucristo otra vez a la tierra para establecer el reinado milenario y juzgar a los hombres. Dios está creando más mundos y poniendo personas en esos mundos para que pasen por una vida de pruebas y así sean merecedores de una gloria de acuerdo a sus decisiones en esta vida terrenal. Estos mundos creados por Dios serían los lugares propicios para ser probados ya que las experiencias positivas y negativas de la vida humana da a los espíritus humanos el conocimiento y madurez necesarios para volver a la presencia de Dios.

Según esta creencia, mediante la obediencia estricta el hombre puede convertirse en un ser divino, un creador como Dios. Joseph Smith afirmó: “Dios una vez fue como nosotros ahora; es un hombre glorificado, y está sentado sobre su trono allá en los cielos […]; y vosotros mismos tenéis que aprender a ser Dioses, […] como lo han hecho todos los Dioses antes de vosotros”. El profeta mormón Lorenzo Snow dijo: “Tal como es el hombre ahora, fue Dios en un tiempo; tal como Dios es ahora, puede llegar a ser el hombre”.

“Esta doctrina —dice Joseph Fielding Smith, sobrino nieto de Joseph Smith—, solo aparece de forma nebulosa en la Biblia […] porque muchas cosas claras y preciosas han sido eliminadas de la Biblia.” Y añade: “Esta creencia se basa en una revelación dada a la Iglesia el 6 de mayo de 1833”.

En el Islam (desarrollar este tema aqui)

En el Judaísmo

Se entiende que la salvación es la liberación política y social del pueblo de Israel mediante la restauración anunciada por los profetas y que se consumaría en la era mesiánica. No tienen separación conceptual entre la salvación física y la espiritual, sino que se ve la obra de Dios como plenamente libertaria en todos los ámbitos posibles. Israel conserva esa libertad en la medida que es fiel al pacto de la Torah. Dios imputa la condición de justos a sus amigos y siervos en virtud de su fidelidad (palabra que en hebreo no hace distinción entre la fe y las obras). Toda salvación es en última instancia mérito de Dios, pero exige gratitud y lealtad a cambio.

También el judaísmo cree en la liberación última de la humanidad mediante la instauración de la era mesiánica, que implica la resurrección de los muertos, el fin de la injusticia social y las guerras, del crimen y la enfermedad, en suma, el paraíso en la Tierra. Los gentiles que actúan con bondad humana son tenidos por gentiles justos, especialmente si actúan en auxilio de Israel en tiempos de persecución. En el judaísmo no se creen en un día de juicio en que Dios juzgue al ser humano en base a una doctrina o creencia, sino que será a partir de sus actos de bondad y amor abnegado que Dios considere aptos a sus ojos incluso a personas de otras culturas y religiones que no conocen al Dios de Israel. También los gentiles que buscan conocer al Dios de los judíos le pueden adorar en base a las sietes leyes noájidas (de "Noaj", Noé), y entonces son considerados gentiles temerosos de Dios (Noájidas) sin requerir para ello la conversión al judaísmo o la observancia de la Torah, que son vistas por los judíos como parte de un convenio privado entre Dios e Israel.

En el judaísmo no se cree en un pecado universal heredado desde el pecado de Adán, el concepto del pecado original no existe en la perspectiva judía, sino que se acepta que la humanidad es inocente por naturaleza y solo las desviaciones culturales le alejan de Dios. Tampoco existe la idea de un infierno de fuego ni la idea de un fin de mundo.

Paganos

Conceptos de la salvación son marcadamente diferentes en las múltiples tradiciones paganas y neo-paganas, incluso en aquéllas fuertemente influidas por las religiones abrahámicas.

La Doctrina de la Salvación

La Biblia nos revela que la salvación, como una obra terminada en el corazón del hombre pecador, es producto de los efectos simultáneos que el Espíritu de Dios efectúa en el corazón del hombre. Esta obra es la acción de la SABIDURIA, (que viene de Dios), la JUSTIFICACIÓN, (que proviene de Cristo Jesús), la SANTIFICACIÓN, (que viene de nosotros mismos), y la REGENERACIÓN (que viene del Espíritu Santo).

1 Corintios 1:30-31 (Reina-Valera 1960)

30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación,y redención ;
31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.

No hay salvación bíblica si uno de estos 4 aspectos falta.

No podemos ser salvos si no adquirimos la sabiduría que emana de Dios a través de nuestro salvador Jesús, (él es el camino, la verdad y la vida), quien nos presenta, instruye y explica en su plenitud, el Plan de Dios para la Salvación del hombre. Jesucristo trae consigo el mismo, el conocimiento, el cumplimiento y la recompensa del Plan de Dios.

No podemos ser salvos si no somos justificados. Justificar, como término jurídico, significa absolver (declarar justo) y proporcionar sentencia favorable en un juicio. Su extensión como término teológico, implica que el hombre, reo del juicio final, comparece ante Dios, el Juez justo, acusado de sus pecados; puede obtener la condenación o la salvación, ambas eternas. Es por Jesús por quien todos somos justificados, fue el quien pago la pena del pecado, para limpiarnos y reivindicarnos a todo aquel que en el cree.

No podemos ser salvos si no somos santificados. La santificación es el acto o proceso de adquisición de la santidad, de hacerse o convertirse en un santo. Santificar es, literalmente, "poner aparte para el uso o propósito especial", en sentido figurado "hacer santo o sagrado", y etimológicamente del verbo latino "sanctificare" que a su vez se deriva de sanctus "santo" y facere "hacer". El proceso de la santificación es el único camino que nos corresponde a nosotros mismos, siguiendo el ejemplo vivo del Senor Jesús. La santificación es necesaria previo al bautismo en el espíritu. Nadie puede recibir al "Espíritu Santo", si el creyente no se ha santificado completamente. Los creyentes, santos y aun impíos, pueden ayudarnos en el proceso de la limpieza. (Lavándonos del pecado los unos a los otros. Limpiándonos los pies los unos a los otros.) Este es un mandato del Senor.

No podemos ser salvos si no somos regenerados por el Espíritu Santo, una vez que hayamos pasado por el proceso de la santificación (purificación). Tenemos que aprender a vivir en Cristo y ser como Cristo.

1 Pedro 5:10 Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.

2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

………

LA SABIDURIA

“Solo en Dios encuentro paz; mi salvación viene de él. Solo él me salva y me protege. No caeré, porque él es mi refugio”

(SALMO 62:1-2)

 

 

 

 

 

 

Proverbios 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Jeremías 3:15 "y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia."

Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa.

(Hechos 16:31)

Santiago 3:13-18 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

La sabiduría de lo alto

13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.

14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;

15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.

16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.

 

Santiago 4:12

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

 

 

12 Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

…..

23 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;

24 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.

…..

30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;

31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.

 

 

 

LA JUSTIFICACIÓN

La naturaleza de la justificación según la Biblia: Absolución divina

El vocablo justificación o justicia significa un estado de aceptación al cual uno entra por la fe. Esta aceptación es un don gratuito de Dios, disponible por la fe en Cristo (Rom 1:17; 3:21-22), en el caso de quien está capacitado por la gracia. Es un estado de aceptación sobre el cual descansa el creyente (Rom 5:2).

Sin tener en consideración su pasado pecaminoso e imperfección presente, tiene una posición completa y segura con relación a Dios. Justificado es el veredicto de Dios y nadie puede contradecirlo o negarlo (Rom 8:34). La justificación es un acto de la gracia libre de Dios, por medio de la cual perdona todos nuestros pecados y nos acepta en calidad de justos ante su presencia, sólo en virtud de la justicia de Cristo imputada o atribuida a nosotros y recibida por fe solamente, según la doctrina protestante. La justificación es primordialmente un cambio de posición de parte del pecador; antes condenado, ahora absuelto; antes bajo la condenación divina, está ahora sujeto al encomio o alabanza divina.

La justificación abarca mucho más que el perdón del pecado y la eliminación de la condena; en el acto de la justificación, Dios coloca al hombre pecador en la posición de hombre justo. En algunos países el gobernador de un estado puede conmutar la pena de un criminal, pero no puede devolverle a la posición de uno que jamás ha quebrantado las leyes. Pero Dios puede hacer ambas cosas. Borra el pasado, es decir, los pecados y ofensas, y luego trata a la persona como si nunca hubiera cometido pecado en su vida. El criminal perdonado no es considerado o descrito como persona justa y buena; pero cuando Dios justifica al pecador, lo declara justificado, es decir, justo a su vista. Ningún juez podría justificar con justicia a un criminal, es decir, declararlo justo y bueno.

De manera entonces que la justificación es en primer lugar una resta: la cancelación de la deuda del pecado, y en segundo lugar una suma: la imputación o atribución de la justicia de Cristo.

La necesidad de la justificación: la condenación del hombre

Pablo afirma que todos los hombres necesitan la justicia de Dios, puesto que la humanidad toda ha pecado. Los gentiles están bajo condenación. Los pasos que condujeron a la caída son evidentes: una vez conocieron a Dios – Rom 1:19-20, pero al no adorarle y servirle, sus mentes se oscurecieron – Rom 1:21-22. La ceguera espiritual condujo a la idolatría – v. 23, y la idolatría llevó a la corrupción moral – vv. 24-31. No tienen excusa, porque poseen la revelación en la naturaleza, y una conciencia que aprueba o desaprueba sus acciones. También los judíos lo están por cuando por la ley no pueden ser justificados (Gal 3:11).

¿Qué es esta justicia que el hombre necesita tanto? El vocablo mismo significa el estado o condición de justo. A veces la palabra describe el carácter de Dios, en el sentido de que está libre de imperfecciones e injusticias. Aplicado al hombre, significa el estado de justo ante Dios. El vocablo "justo" equivale a recto o derecho, es decir, conforma a una norma o patrón. De lo que antecede se deduce que un hombre justo, recto, es aquél cuya conducta está en armonía con la ley de Dios. Pero ¿qué ocurre si descubre que en vez de justo o recto es perverso, es decir, se ha desviado del camino y no puede enderezarse? Luego, entonces necesita la justificación, la cual es obra de Dios.

La causa primera de la justificación: la gracia

La gracia es el trato de Dios con el pecador absolutamente aparte de la cuestión de méritos. «La gracia no equivale a tratar a una persona según lo merece, o mejor de lo que merece», nos dice el doctor Lewis Sperry Chafer, «equivale al trato misericordioso sin la más mínima referencia a sus merecimientos. La gracia es amor infinito que se expresa por medio de bondad infinita». La gracia de Dios hacia los pecadores se ve en el hecho de que Él mismo, por medio de la expiación de Cristo pagó toda la pena por el pecado, por lo cual puede perdonar con justicia el pecado sin tener en consideración el mérito o demérito del pecador. El pecador no es perdonado porque Dios sea misericordioso para excusar sus pecados, sino porque hay redención mediante la sangre de Cristo (Rom 3:24; Ef 1:7). La gracia de Dios se revela al proporcionar una expiación por la cual puede al mismo tiempo justificar a los impíos, y al mismo tiempo reivindicar su ley santa e inmutable.

La causa próxima de la justificación: la justicia de Cristo

¿De qué manera puede Dios tratar al pecador como una persona justa? Respuesta: Dios le ofrece la justicia.

Pero ¿es justo dar el título de bueno y justo a uno que no se lo ha ganado? Respuesta: El Señor Jesucristo lo ha ganado para el pecador, y en representación de él, a quien declara justo por la redención que es en Cristo Jesús. Vemos en el artículo sobre la expiación que redención significa liberación completa mediante un precio pagado: es un efecto de la expiación y causa, a su vez, de la justificación.

Cristo obtuvo esta justicia para nosotros por medio de su muerte expiatoria . Los cuatro efectos de la expiación son: sustitución, redención, propiciación y reconciliación, que a su vez son causa de la justificación. El acto por el cual Dios nos acredita esta justicia se denomina imputación o atribución. Imputación es cargar sobre una persona las consecuencias del acto de otra; por ejemplo, las consecuencias del pecado de Adán son cargadas a sus descendientes. Las consecuencias del pecado del hombre fueron imputadas a Cristo, y las consecuencias de la obediencia de Cristo son cargadas o acreditadas en este caso, al creyente. Él «ha sido hecho por Dios sabiduría y justificación» 1 Cor. 1:30 Puede surgir la siguiente pregunta: La justificación que salva es algo externo que concierne a la posición del pecador, pero ¿no se produce un cambio de condición? La justicia es imputada, pero ¿es también impartida? En la justificación, Cristo es por nosotros, pero ¿está también en nosotros? En otras palabras, parecería que la imputación fuera un agravio para la ley, si esa imputación no llevara en sí la promesa de una vida futura de justicia de parte del creyente. La respuesta es que la fe justificadora es el acto inicial de la vida cristiana, y este acto inicial, cuando la fe es viva, es seguido de un cambio interno y espiritual denominado regeneración.

El medio de la justificación: la fe y el bautismo

¿De qué manera es aceptado el don de la justicia? Por la fe de Cristo. La fe es la mano, hablando metafóricamente, que toma o recibe lo que Dios ofrece. Esto queda más claro en los siguientes pasajes: Rom 4:11; 9:30; Fil 3:9. En virtud de cierto medio, los méritos de Cristo le son comunicados al pecador, y éste recibe la salvación. Este medio es la fe, el principio de que se vale la gracia de Dios para devolvernos la imagen y favor divinos. Esta fe es despertada en el hombre por la influencia del Espíritu Santo , generalmente con relación a la Palabra. Los cristianos de diferentes denominaciones tienen distintas visiones sobre el rol que cumple la justificación en la salvación. Para algunos ser justo garantiza a priori la vida eterna, mientras que para otros sería un regalo inmerecido de parte de Dios por el bautismo.

¿Qué es justificación?

Justificación es un acto de la libre gracia de Dios por medio de la cual Dios nos extiende “un certificado de absolución” declarándonos inocentes”. Dios nos declara legalmente justos.

La justificación es imputada al hombre pecador sobre las bases de la obra consumada por Cristo quien ha sido hecho “justicia de Dios” a favor del hombre, cuando en la cruz Jesús murió en sustitución de éste. Es imputada porque no la merecemos. “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención…..” (1 Corintios 1:30). No hay méritos en nosotros, porque nuestros pecados nos condenan irremisiblemente delante del Dios de justicia, pero en Cristo, el hombre pecador recibe por la fe perdón y liberación del pecado.

1. Las condiciones para la justificación.

En sus momentos más críticos y confrontado con la justicia de Dios, Job hizo una pregunta crucial para todo hombre: "¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?" David se hace eco de esta verdad, cuando en el Salmo 143:2 nos dice: “No entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de tí ningún ser humano”. Para responder a estas inquietudes la Biblia nos revela las formas estipuladas por Dios para llegar a esa condición delante de Dios:

a. La fe.

Al hombre pecador lo que se le pide es CREER. La fe es la llave que Dios le ha dado al hombre para abrir la puerta de la gracia; no hay ni imitaciones ni sustitutos.

“Justificados pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 3:23).

“Más, al que no obra, sino cree en aquél que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Romanos 4:5).

Véanse además: Romanos 1:16; 10:4: 10:9; Hebreos 1:6; Efesios1:13; 2 Corintios 4:12; Juan 3:18; 3:36.

b. La gracia.

Sin la manifestación de la gracia de Dios al hombre les sería completamente imposible llegar, por mucho que se esfuerce, para lograr su salvación. Por eso dice que "la gracia de Dios se manifestó a todos los hombres para salvación…” (Tito 2:11).

“Siendo justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”, a quién puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia…” (Romanos 3:24 y 25).

“Para que justificados por su gracia , viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna”. (Tito 3:7)

Véanse también Romanos 5:21; Efesios 2:5 y 8; Tito 2:11.

c. La sangre.

La sangre de Jesús juega un papel importante en el acto de la justificación, ya que es la única capaz de remover el pecado que separa al hombre de Dios. Para esto Jesús tenía que morir en lugar del hombre, para que en lugar del hombre su sangre fuese derramada, “porque sin derramamiento de sangre no se hace remisión” (Hebreos 9:22).

“Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre , por él seremos salvos de la ira…” (Romanos 5:9)

“La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7).

“Sabiendo que fuisteis rescatados…., no cosas corruptibles como oro plata, sino con la sangre preciosa de Jesucristo , como de un cordero sin mancha ni contaminación…” (1 Pedro 1:8-9).

Véanse Efesios 1:7; Colosenses 1:20; 1 Juan 1:7;  Apocalipsis 1:5.

2. La fuente de la justificación.

La gracia es de Dios, y proviene de Dios. Pablo dice que “Dios es el que justifica…” (Rom. 8:33). “La gracia de Dios se manifestó para salvación…” (Tito 2:11). Al hombre se le manda a apropiarse de la gracia, cubrirse con la gracia que Dios le brinda para hacer efectiva su salvación. La gracia de Dios se manifiesta ofreciendo gratuitamente el don de la salvación en Cristo al hombre, pero también se manifiesta capacitando al hombre, predisponiéndolo para creer. Pablo catalogó a los gálatas de “caídos de la gracia” porque quisieron sustituir el único medio de salvación por sus propios medios. A través de la historia y comenzando desde nuestros primeros padres, pasando por Caín y hasta nuestros día el hombre sin Dios ha rechazado los medios de gracia ofrecidos por Dios para su justificación, sustituyéndolos por sus propios medios de justicia propia. El resultado ha sido permanencia en la condición de caídos.

LA SANTIFICACION

En las diversas ramas del cristianismo, por lo general la santificación se refiere a una persona que en cierto sentido se vuelve cada vez más santa, con detalles que difieren según las distintas ramas.

Anglicanismo

Los anglicanos enseñan que la santificación es un proceso de cambio hasta convertirse en un santo.1 Richard Hooker, uno de los fundadores del pensamiento anglicano, argumentó que la santificación se basa en obras, mientras que la justificación es solo por la fe.2

Calvinismo

Los teólogos calvinistas y evangélicos interpretan la santificación como el proceso de ser santificado sólo a través de los méritos y la justificación de Jesucristo a través de la obra del Espíritu Santo. La santificación no puede ser alcanzada por las obras basadas en el proceso, pero sólo a través de las obras y el poder de lo divino. La santificación en el calvinismo es vista como un proceso y no algo instantáneo.3 A medida que el proceso de la santificación de los flujos, la persona se convierte, en su esencia, una persona diferente / hombre. Cuando un hombre es regenerado, es su esencia que los pecados y hace lo malo. Pero cuando el hombre es justificado por medio de Cristo, ya no es el hombre (en su esencia) que los pecados, pero el hombre está actuando fuera de su carácter. En otras palabras, el hombre no es ella misma, no está siendo fiel a lo que es.4

Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En la La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la santificación es un proceso que desemboca en la adquisición de santidad de sus miembros. Dallin H. Oaks, una Autoridad General LDS y miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó que las pruebas y adversidades que se puede cambiar a un miembro que es en lo que Dios quiere "llegar a ser" si se acerca a ellos con la actitud correcta.5

Ortodoxia Oriental

El cristianismo ortodoxo enseña la doctrina de la deificación, en el que los seres humanos adquieren propiedades divinas.6 Un pasaje clave es el apoyo a esta 2Pedro 1:4. En el siglo cuarto, Atanasio enseñó que el Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios. 6 Esencialmente, el hombre no llega a ser divino, pero en Cristo se puede participar de la naturaleza divina. La versión de este Iglesia de la salvación restaura la imagen de Dios en el hombre.7 Uno de estos temas es la liberación de la mortalidad causada por los deseos del mundo.8

Luteranismo

Martín Lutero, el fundador del luteranismo, enseña en su Catecismo Mayor que la santificación solo la concede el Espíritu Santo a través de la poderosa Palabra de Dios. El Espíritu Santo usa a las iglesias para reunir a los cristianos para la enseñanza y la predicación de la Palabra de Dios.9

Metodismo

John Wesley, el fundador del metodismo, enseñó lo que se conoce como la entera santificación en las iglesias del movimiento de Santidad, como la Iglesia del Nazareno, el Ejército de Salvación, etc, o la perfección cristiana en las denominaciones metodistas "corriente principal", como la Iglesia Metodista los Estados Unidos, la Iglesia Metodista de Gran Bretaña, etc Esta es la doctrina que por el poder de la gracia santificante de Dios y la atención en los medios de gracia puede limpiar a un cristiano de la influencia corruptora del pecado original en esta vida, aunque no a todos los cristianos pueden experimentar eso. Se explica en profundidad en el ensayo, "entera santificación" de Adam Clarke, así como, más tarde, en los artículos de la Religión del Libro de Disciplina de la Iglesia Metodista.10 Muchas veces, "la salvación inicial" es vista como un paso inicial para reconocer la santidad de Dios, con la santificación, a través de la gracia / poder de Dios, entrando en ella. Un pasaje clave es Hebreos 12:14: "Busquen… la santidad, sin la cual nadie verá al Señor". Según la corriente metodista, es un largo proceso de curación de la perspectiva del pecado distorsionada de la humanidad y forma de vida.

Catolicismo romano

Según la Enciclopedia Católica "santidad"11 es diferente de Dios, persona y entidad corpórea. Por Dios, que es la única perfección moral absoluta de Dios. Para el individuo, es una unión íntima con Dios y la resultante perfección moral. Se trata esencialmente de Dios, por un don divino. Para una sociedad, es la capacidad de producir y asegurar la santidad en sus miembros, que muestran una santidad real, no meramente nominal. La santidad de la Iglesia está más allá del poder humano, más allá del poder natural.

La santidad está regulada por normas. Por ejemplo, según la doctrina del amor del sufrimiento, la santidad debe incluir esta calidad. No es que el placer sea malo en sí mismo, sino que el sufrimiento purifica el amor propio de Dios. Aquellos que alcanzan la santidad aprenden a regocijarse en el sufrimiento. Porque el amor de Dios es liberado del egoísmo. Sus vidas se ajustan a la voluntad de Dios.

Otros movimientos y denominaciones cristianas

Las creencias acerca de la santificación varían entre los diversos movimientos y denominaciones cristianas, influenciadas por varios movimientos cristianos. Estas creencias se diferencian entre sí de acuerdo a: si la santificación es una experiencia definitiva o un proceso, cuando el proceso / experiencia se lleva a cabo, y si la entera santificación es posible en esta vida.

Influenciadas por el movimiento de Santidad, algunas iglesias pentecostales, como la Iglesia de Dios en Cristo y la Iglesia Fe Apostólica, creen que la santificación es un acto definitivo de la gracia de Dios y la experiencia espiritual con la cual nos hacemos santos, subsecuente a la salvación y antes de que el bautismo de el Espíritu Santo.12 13 14 Las iglesias Reformadas se encuentran entre las denominaciones que enseñan que la santificación definitiva se logra en el momento de conversión, y los creyentes están obligados a "hacer buenas obras" que son "… todos los santificados por la gracia (de Dios)"15 Del mismo modo, los pentecostales no Wesleysanos como por ejemplo los Asambleístas de Dios enseñan que la santificación definitiva ocurre en el momento de la conversión y la santificación progresiva después de la conversión. Se espera de los creyentes convertidos "hagan todo lo posible para vivir una vida santa…" A pesar de que los cristianos no puedan alcanzar la perfección absoluta en esta vida".16 La entera santificación se producirá cuando Cristo regrese y nos dé cuerpos gloriosos.14

El Movimiento de la Vida Superior y la Iglesia Cristiana Brunstad DKM creen que la perfección sin pecado es alcanzable en la vida cristiana. A pesar de que los creyentes todavía tengan una inclinación al pecado después de la conversión, que constantemente deben confiar en el Espíritu Santo para luchar contra esta tendencia, y por lo tanto, puede alcanzar la perfección sin pecado en esta vida.17 El movimiento de la vida enseña que "el secreto de la victoria completa es la fe: simplemente creer que Jesús ha hecho y está haciendo todo".18 La Iglesia Cristiana DKM se centra en la creencia de que Jesús era un hombre durante sus días en la tierra. Ellos enseñan que los creyentes deben seguirlo destruyendo la naturaleza pecaminosa y por lo tanto aumentando la naturaleza divina, a través del proceso de "llegar a ser santos como Él es santo".19

Referencias

  1. http://www.episcopalchurch.org/109399_15289_ENG_HTM.htm
  2. Gibbs, Lee W. "Richard Hooker's Via Media Doctrine of Justification ." The Harvard Theological Review 74, no. 2 (1981): 211-220. http://www.jstor.org/stable/1509447 (Consultado el 10 de junio, 2010).
  3. http://learntheology.com/sanctification-calvinist.html
  4. Gerhard O. Forde, Donald L. Alexander, Sinclair B. Ferguson: "Christian spirituality: five views of sanctification", InterVarsity Press, 1988. p. 47-76
  5. Oaks, Dallin H. (November 2000), «The Challenge to Become», Ensign: 32
  6. Athanasius: "On the Incarnation", Crestwood: Saint Vladimir's Seminary Press, 1989. p.93
  7. Robert V. Rakestraw: "On Becoming God: An Evangelical Doctrine of Theosis," Journal of Evangelical Theological Society 40/2 (Junio de 1997) 257-269
  8. Veli-Matti Karkkainen: "One With God: Salvation como Deificación y Justificación," Collegeville: Liturgical Press, 2004. p.18
  9. El dogma Luterano considera este el sentido amplio de la santificación. Véase Catecismo Mayor de Lutero, Credo de los Apóstoles, párrafo 53 y siguientes
  10. The United Methodist Church: The Articles of Religion of the Methodist Church – Of Sanctification
  11. Catholic Encyclopedia: Sanctity
  12. Church of God in Christ. «What we believe». Consultado el 9 de febrero de 2011.
  13. Apostolic Faith Church. «Our Faith – Doctrines». Consultado el 24 de mayo de 2011.
  14. Mike Sullivan. «Five Views on Sanctification: An In-Depth Analysis».
  15. Christian Reformed Church. «The Belgic Confession».
  16. Assemblies of God USA. «Sanctification & Holiness».
  17. J. Robertson McQuilkin, "La Perspectiva de Keswick," las cinco miradas de la santificación (Grand Rapids: Libros Académicos, 1987), p. 156
  18. Charles G. Trumbull, la victoria en Cristo (Fort Washington. Literatura Cristiana Cruzada, 1959), 84, 48.
  19. Iglesia Cristiana DKM. «Our Faith».

 

LA REGENERACION

Un término sinónimo con 'Nuevo Nacimiento' es 'Regeneración'. La palabra 'Regeneración' significa volver-a-crear. Es una referencia al acto por medio del cual el hombre caído es re-creado internamente a una condición que le permita tener comunión con Dios.

La 'Regeneración' ha sido descrita de distintas formas por distintos teólogos pero la idea central es casi idéntica. Michael Bremmer en su articulo Regeneración hace la siguiente observación:

Es importante comenzar mencionando que la palabra 'regeneración' no describe un fenómeno idéntico con todos los escritores. Algunos escritores usan [la palabra] regeneración para describir la renovación espiritual de la imagen de Dios en el hombre. Juan Calvino, por ejemplo, utiliza [la palabra] regeneración en este muy amplio sentido: "En una palabra, entonces, por arrepentimiento Yo entiendo regeneración, la única meta de la cual es formar en nosotros una nueva imagen de Dios, la cual fue ensuciada, y del todo eliminada por la transgresión de Adán" (2) Mas tarde algunos teólogos del siglo 17 utilizaron regeneración y la conversión sinónimamente. El muy talentoso teólogo Puritano, Juan Owen escribe: "Ahora concerniente a toda esta obra, Yo afirmo, que el Espíritu Santo hace uso del tal en la conversión ó regeneración de todas las personas adultas, ya sea por la palabra predicada, o por alguna otra aplicación de luz y verdad a la mente derivada del mundo" (3) Y otros entienden el llamamiento efectivo y la regeneración como idénticos. La Confesión de Fe de Westminster (4), por ejemplo, refleja esta visión. Mas recientemente, el teólogo Reformado Antonio Hoekema en su excelente capitulo sobre regeneración escribe: "Yo prefiero pensar que la regeneración (en el sentido estricto) y el llamamiento eficaz son idénticos.

Así que en todo caso, cualquiera sea la visión que se tenga de la regeneración, esta tiene que ver con algo que ocurre en el interior del individuo pecador. Pero en este estudio buscamos definir la 'regeneración' o el "Nuevo Nacimiento' desde una perspectiva completamente bíblica sin confundirlo con otras operaciones que también son parte de la salvación pero no son necesariamente el 'Nuevo Nacimiento'. Así que para comenzar, creo que como mejor podemos definir el Nuevo Nacimiento, es de la siguiente forma:

"El acto por medio del cual el pecador recibe 'vida espiritual' por medio de la gracia soberana de Dios y por obra especial del Espíritu Santo para que pueda entender y discernir las cosas espirituales de Dios."

¿Porqué es tan necesario el Nuevo Nacimiento?

El Nuevo Nacimiento es parte esencial en la salvación de las personas. Sin este evento tan importante no existe esperanza alguna para salvación. Jesús dijo a Nicodemo que el nuevo nacimiento era una "necesidad" sin la cual no había posibilidad alguna de ser parte del reino de Dios:   

Juan 3

1 Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos. 2 Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con Él. 3 Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. 4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez. 8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Este acto de regeneración proporciona al recién nacido la capacidad para 'ver' y 'entender' las cosas de Dios. Sin el nuevo nacimiento o regeneración nadie sería salvo jamás. Pablo dice que los "incredulos" no creen a consecuencia de su separación de Dios:

Efesios 4:17-19

17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;  19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. 

Pablo, nos declara cual es la condición del hombre que no cree a Dios, el dice que es porque "tienen el entendimiento entenebrecido -son ignorantes en cuanto a lo espiritual. ¿Porque? Porque están "ajenos de la vida de Dios", es decir, no son regenerados y como tales tienes "el corazón duro".  Cada vez que se habla de dureza de corazón, es una referencia a la carnalidad, a la condición caída del hombre en su estado natural lo que no le permite 'entender lo espiritual para poder creerlo'.  El hombre no "recibe" las cosas espirituales de Dios a causa de la dureza de su corazón (por que no ha nacido de nuevo).

La Muerte Espiritual

Al principio de la creación Dios hizo al hombre recto y en un estado de libertad pero cuando Adán pecó, la raza humana completa se vio afectada no solo judicialmente (Rom. 5:12, 19) sino también personalmente (Sal. 51:7).  Desde entonces todos los seres humanos que nacen en este mundo, vienen 'espiritualmente muertos'. Eso significa que lo que los unía a Dios ha desaparecido.  El hombre nace en 'separación' de Dios a causa del pecado que mora en cada uno.  La razón por la que la regeneración es tan importante es porque el hombre sin Dios, está muerto en delitos y pecados. Esta muerte separa al hombre de Dios y toda la comunión con Él.

Efesios 2:5

Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos

Aquí vemos que el apóstol Pablo habla de la regeneración como una 'resucitación' de entre los muertos. Eso es, si estábamos muertos en delitos y pecados, entonces lo PRIMERO QUE Dios tuvo que HACER fueresucitarnos espiritualmente para que pudiéramos entender, ver, oir y recibir lo espiritual y de esa manera poder tener comunión con Él por medio de la fe.

Aunque el hombre 'No regenerado' puede tener y de hecho casi siempre tiene tendencias religiosas, el no puede tener una verdadera comunión con el verdadero Dios y por lo tanto no puede ser salvo, todos sus intentos por acercarse a Dios o dioses, son fútiles, escasos y sin éxito verdadero. El hombre aunque sea religioso y moral en su comportamiento se encuentra alejado de Dios y es ajeno a la comunión con Él. De hecho el hombre no regenerado en su religión solo 'busca lo suyo', 'su camino' y 'su parecer'. Cuando le es presentado con la verdad espiritual de Dios, el hombre no regenerado las considera locuras y no las puede entender.

1 Corintios 2:14

Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente.

Un hombre animal (no-regenerado) puede tener cierta iluminación académica o intelectual acerca de Dios y hasta puede tener algún atractivo emocional, pero si no es renacido, todos estos sentimientos pasarán y terminará buscando su propio camino ya sea dentro o fuera de la congregación de los creyentes. Un ejemplo de esto lo encontramos en los falsos maestros. Estos son movidos solo por el deseo personal de promover su nombre y su agenda. Es el orgullo y el reconocimiento de sus seguidores lo que les mueve a actuar, no la gloria de Cristo. Pueden tener todo el vocabulario y todas las apariencias de un verdadero creyente, pero en fin la realidad es que al no ser internamente regenerados, sus frutos darán a conocer quienes son verdaderamente.  

¿Cómo describe la Biblia aquellos que son ‘no-regenerados’? 

Se utilizan diversas descripciones que apuntan a los mismo.  La Biblia describe los 'no regenerados' de la siguiente manera:

  1. duros de cerviz [barra de hierro tu cerviz y frente de bronce] (Deut. 9:6,13; 10:16; Isa. 42:4; 48:4; Hch. 7:51)

  2. duros (dureza) de corazón (Deut. 29:19; Isa. 46:12; Sal. 81:12-18)

  3. duros de rostro (Eze. 2:4)

  4. corazón de piedra (Eze. 11:29; 36:26)

  5. corazón empedernido (Eze. 2:4)

  6. corazón sin entendimiento (Deut. 29:4)

  7. corazón inclinado hacia el mal (Gen. 6:5)

  8. corazón malvado (Jer. 3:17; 7:24)

  9. corazón incircunciso (Deut. 10:16; Hch. 7:51)

  10. corazón perverso, engañoso (Jer. 17:9)

  11. de oídos incircunciso (Hch. 7:51)

  12. sordo espiritual (Deut. 29:4)

  13. ciego espiritual, corazón y ojos cerrrados (Deut. 29:4; Isa. 44:17)

  14. muerto [espiritual] (Mt. 8:22; Efe. 2:1)

La descripción del hombre no-regenerado tiene una relación directa en los efectos de vida, acción y pensamiento de la perona…¿Qué efectos en el individuo la condición ‘no-regenerada’ mencionada arriba?:

  1. entendimiento entenebrecido (Efe. 4:18; 2 Cor. 4)

  2. falta de arrepentimiento (Rom. 2:5)

  3. No ama a Dios con todo el corazón y toda el alma ( Deut. 30:6)

  4. la incredulidad/ falto de fe se aparta de Dios (Heb. 3:12)

  5. desobediencia (Lev. 26:40-41)

  6. no escuchan a Dios (Jer. 7:24-37)

  7. es religioso (Marcos 3:4-6)

  8. infidelidad (Salmo 78:8)

  9. lejos de la justicia [injustos] (Is. 46:4)

  10. resiste el Espíritu Santo (Gen. 6:3; Hch. 7:51)

  11. ignorancia de Dios (Ef. 4:18)

  12. Caminan en sus propios consejos (Salmo 81:12)

  13. rebeldía (se rebelan contra Dios) (Eze. 2:3-5)

  14. obras malas (Jer. 4:4)

  15. no tienen temor de Dios (Rom 3:18)

  16. ajenos de la vida de Dios (Efe. 4:18)

Entonces el hombre para que pueda recibir y entender a Dios, necesita ser regenerado, nacer de nuevo, nacer de lo alto. Eso es lo que dijo Jesús a Nicodemo y a todos nosotros.

¿Cómo se obra el Nuevo Nacimiento?

Así que tenemos muy claro que sin " Nuevo Nacimiento" no puede haber Salvación, todos los evangélicos están de acuerdo con esto. La pregunta que sigue es, ¿que debe hacer una persona para nacer de nuevo? Muchos cristianos contestaran que la persona debe de 'creer al evangelio' y entonces así será renacido. Bueno, lo cierto es que esto aunque parece una respuesta lógica y desde la perspectiva humana quizás la es, no es así bíblicamente. 

¿Que queremos decir? Decimos que no es la fe del hombre lo que produce el 'Nuevo Nacimiento' sino que todo lo opuesto es cierto; es el 'Nuevo Nacimiento' el que hace posible que halla fe en las personas.  No es que el que cree en Jesús luego nace de nuevo, sino que es aquel que 'ha nacido de Dios' quien puede creer que Jesús es el Cristo. Juan lo dice muy claro y sin ambiguedades, "el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios"

1 Juan 5:1

Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios, y todo el que ama al padre, ama también a sus hijos.

El Nuevo nacimiento no viene a consecuencia de la 'decisión' del hombre cuando este cree.  La voluntad, propósito, libre albedrío o nacionalidad del hombre no tiene nada que ver con la 'Regeneración', absolutamente nada…

Juan 1

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: 13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.

Vemos que los que 'le reciben' son los que 'creen en su nombre' son los mismos que 'no son engendrados de sangre', es decir por descendencia ni nacionalidad terrenal; 'Ni de voluntad de carne, es decir no es porque alguna persona quiso o propuso tal cosa de su propio interés o libre voluntad o albedrío, 'ni de voluntad de varón' es decir no es algo que tiene que ver con asuntos ni deseos ni propósitos, ni decisiones de hombre de manera sexual ó natural o volitiva, sino que es engendro por la única voluntad 'de Dios'.  Es un fenómeno 'espiritual' que ocurre en el área espiritual de la persona. Es un cambio real y verdadero que ocurre en el interior del individuo y que aunque no puede ser explicado ni entendido de manera carnal si puede ser entendido de manera espiritual.

Romanos 9

7 Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te será llamada simiente. 8 Quiere decir: No los que son hijos de la carne, éstos son los hijos de Dios; mas los que son hijos de la promesa, son contados en la generación. … 16 Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Así es, el hombre es nacido de nuevo por voluntad propósito de Dios exclusivamente. Es Dios quien toma la iniciativa en regenerar, renacer ó resucitar a los que están muertos para que puedan responder al llamado del evangelio.

Por la Gracia y Misericordia de Dios

Un ejemplo claro de este acto de resurrección espiritual está descrito en el libro de Juan cuando Jesús estaba frente a la tumba de Lázaro. Cuando Jesús llegó a la tumba de Lázaro ya hacia cuatro días que este había muerto. Era humanamente imposible que pudiera vivir, no habían esperanzas de vida para él, sin embargo, Jesús obró un milagro…

Juan 11

38 Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima. 39 Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días. 40 Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios? 41 Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído. 42 Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado. 43 Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera. 44 Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.

Una pregunta importante: ¿Lazaro vino a Cristo muerto o vivo y si vino vivo, cuando vivió, antes o después de responder al llamado del maestro?  Si miramos la enseñanza espiritual de este milagro podemos ver como solo Cristo puede hacer algo que el Lázaro no podía hacer, Lázaro podía salir de la tumba, (tipo de las tinieblas del diablo) y obedecer al llamado de Jesús de salir fuera hacia la luz (tipo del reino de Cristo), solo después que había recibido la vida. Nada pudo haber hecho antes. Estuvo cuatro días muerto en la tumba, pero solo cuando Cristo obró el milagro de resurrección en él fue que pudo salir de donde se encontraba y venir a Jesús.  Esa es la gloria de Dios de la que habló Jesús a Marta.  En la salvación del hombre solo Dios que resucita a los muertos para que respondan se lleva la TODA la gloria.. (SOLI DEO GLORIA.)

La historia de la resurrección de Lázaro es una bella ilustración donde podemos ver como Dios obra en el plano espiritual trayendo los pecadores del reino de las tinieblas a la luz de Cristo. Solo después que recibimos vida podemos ver la luz y oír al llamado de Cristo de venir a el. 

Tito 3

3. Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros. 4 Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 5 No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; 6 El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7 Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.

La razón de nuestra salvación de acuerdo a la Biblia es que cuando 'eramos rebeldes, estraviados, sirviendo las conscupicencias, y los deleites, aborreciendo los demás, ENTONCES "Dios nuestro salvador" manifestó su bondad, no por obras de justicia que hubiesemos hecho, sino POR SU MISERICORDIA NOS SALVO por medio del LAVAMIENTO DE LA REGENERACION y LA RENOVACION DEL ESPIRITU SANTO.  Dios toma la iniciativa en la salvación del hombre, El no espera que nosotros cambiemos para luego salvarnos, sino que nos cambia para salvarnos.

La regeneración no es un premio otorgado o una respuesta de Dios a la fe de los que creen, tampoco es producto de obras de justicia que el hombre haga sino que es obrado por la gracia de Dios en los escogidos 'para que crean'. Es Dios quien abre el corazón de aquellos que escuchan el evangelio para que puedan recibir las palabras y el mensaje de salvación como en el caso de Lidia a quien Dios le abrió su corazón.

Hechos 16:14

Una de ellas, que se llamaba Lidia, adoraba a Dios. Era de la ciudad de Tiatira y vendía telas de púrpura. Mientras escuchaba, el Señor le abrió el corazón para que respondiera al mensaje de Pablo.

Un corazón 'cerrado' es sinónimo de un corazón 'no-regenerado' y por eso dificilmente entienda las cosas espirituales.  La Biblia describe los resultados de un corazón que está cerrado.  Hablando de los "idolatras" que hacen imagenes de metal y de madera, Dios dice que el corazón "cerrado" no tiene entendimiento espiritual:

Isaías 44  

17 y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú. 18 No saben ni entienden; porque cerradosestán sus ojos para no ver, y su corazón para no entender. 19 No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?

No está hablando de 'ojos' ni el 'corazón' físicos de la persona sino de su condición espiritual.  la ceguera espiritual es la descripción de una persona 'no-regenerada'; y así estaba Lidia.  Y aunque el texto dice que "adoraba a Dios", eso significa que era 'religiosa', una 'proselita' del Judaísmo, pero no era una mujer regenerada.  Para que ella pudiera recibir al Mesías que Pablo predicaba, Dios tuvo que hacer una operación en ella, la regeneración de su espíritu, y eso fue lo que hizo, abrió su corazón para que 'comprendiera' lo que Pablo decía y fue salva en aquel mismo día creyendo al evangelio.

La Biblia es muy clara que el hombre por sus propias fuerzas y en su condición natural no puede venir a Dios, no puede agradarle, ni tampoco quiere (Romanos 8:6-8). Todos los hombres sólo han buscado su bienestar y su propio camino y Dios tiene que abrir sus ojos espirituales y darles vida (regeneración) para que puedan creer.

Romanos 3:9-11

9 ¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya hemos acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado. 10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios; 12 Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno: 13 Sepulcro abierto es su garganta; Con sus lenguas tratan engañosamente; Veneno de áspides está debajo de sus labios; 14 Cuya boca está llena de maledicencia y de amargura; 15 Sus pies son ligeros á derramar sangre; 16 Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos; 17 Y camino de paz no conocieron: 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.

El 'Nuevo Nacimiento' espiritual del pecador es una forma alegórica de hacer referencia a este evento que ocurre en el interior de la persona que ha de ser salva. Se utiliza como tipo el acto del nacimiento natural de las personas. Y tal como en el área natural, los recién nacidos vienen a la vida sin tener ningún consentimiento o palabra al respecto, así también es en el ámbito espiritual. Cuando un bebé nace no lo hace porque el se propuso ser engendrado y nacer haciéndose a sí mismo una nueva criatura. El niño fue formado en el vientre de la madre no por decisión propia sino por decisión de sus padres. El niño fue engendrado sola y únicamente por decisión paternal. Fueron los padres quienes tomaron la decisión y la iniciativa en el proceso del Nuevo Nacimiento. Fueron ellos quienes decidieron traer una nueva criatura al mundo. Así mismo ocurre en el área espiritual, es Dios quien toma ese interés y esa iniciativa de traer un 'Nuevo Nacido' al mundo de los creyentes, es él quien lo engendra y es él quien le da vida y le hace una 'Nueva Criatura'.  

El Medio Utilizado para el Nuevo Nacimiento

Es cierto que Dios es Todopoderoso y no necesita 'herramientas' para hacer nada, sin embargo, El ha determinado que ha de obrar por 'medios'.  La manera o el medio por el cual Dios obra la regeneración en el pecador es por medio de la Palabra, o sea la predicación del evangelio.  Es la palabra de Dios la que 'con el poder del Espíritu Santo' puede obrar el cambio al corazón del hombre.  La palabra de Dios es poderosa (Rom. 1:16) para causar fe salvadora. Cristo mismo dijo “mis palabras son espíritu y son VIDA”.   Cuando el mensaje es predicado, la palabra de Dios trae VIDA al corazón es por eso es poderosa, porque vivífica los muertos. Por cierto, lo que hace la palabra es hacer ‘renacer’ al pecador:

Santiago 1:18

En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las primicias de sus criaturas.

1 Pedro 1:23

Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanence.

La Biblia es clara en cuanto a este punto y no muestra ambiguedades: La tarea de la Palabra ES DAR VIDA. Así es como la Palabra de la cruz salva, dando vida para que el que oye con oidos 'naturales' pueda escuchar con oidos 'espirituales', y eso lo hace Dios por gracia. Por eso dice Pablo: "NOS DIO VIDA cuando estabamos muertos en delitos y pecados." Anteriormente vimos que el no-regenerado es "sordo" espiritualmente hablando, por eso la Palabra de Dios 'abre el oído' de manera que el hombre pueda 'escuchar' con entendimiento.  La Biblia nos declara "17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." (Romanos 10:17).  Es muy interesante que este pasaje tan utilizado por muchos dice que lo que causa la fe es POR "el oír", pero muchos no se dan cuenta que el oír viene "POR" medio de la Palabra de Dios.  Es decir, la palabra es la que trae el oír, o abre el oído – eso es regeneración – de nuevo repetimos, las palabras de Dios "son espíritu y VIDA".

La Biblia nos dice que Dios nos hizo renacer / resucitar POR LA PALABRA; Pero también nos damos cuenta en la Escritura que NO TODOS son renacidos por EL PODER DE la Palabra. Pablo a los Corintios, la Palabra de la cruz es locura a los que se pierden, sean judíos o sean griegos; PERO A LOS LLAMADOS de entre los judíos y los griegos, la predicación del Evangelio es poder de Dios. Otra vez, La PALABRA es suficientemente poderosa para salvar “A LOS QUE SON LLAMADOS.”

1 Corintios 1:24

mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.

Pablo hace clara la diferencia, todos reciben el mensaje con sus oídos naturales, Y TODOS lo rechazan; MAS PARA LOS LLAMADOS (lo que indica que no todos son llamados), para estos y solamente para estos, la Palabra de Cristo es PODER!.

Sobre el poder de la palabra por medio del Espíritu Santo para 'dar vida' a los muertos podemos disfrutar del un relato similar al que mencionamos arriba acerca de Lazaro en el que apreciamos la profecía hecha en el libro de Ezequiel.  Dios lleva al profeta en una visión sobre la salvación de la casa de Israel lo cual es referente a nuestra era presente de la iglesia:

Ezequiel 37

 1 La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.  2 Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.  3 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.   4 Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.  5 Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.  6 Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.  7 Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.   8 Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.  9 Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10 Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies;  un ejército grande en extremo.  11 Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos. 12 Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. 13 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. 14 Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.

¿Puede el hombre creer al evangelio por su sola voluntad?

Quizás usted sigue pensando todavía que el hombre aunque este muerto en pecados, aun así puede  creer al evangelio por su libre albedrío. Bueno lo cierto es que el hombre puede creer pero no de una manera que le salva. Eso se conoce como 'fe salvadora’. La 'fe salvadora' implica no solamente un 'acto' de un momento o temporada sino una continua fidelidad y confianza hacia Dios en base a lo comprendido por el evangelio.  El hombre puede tener fe momentánea y emotiva, eso es cierto.  La Biblia dice que aun “los demonios creen…,” pero el hombre no puede tener 'fe salvadora' permanente, por esa razón necesita ser regenerado para que pueda creer verdaderamente en Dios y ser salvo. Si el hombre pudiera tener 'fe salvadora' de sí mismo, entonces significaría que tiene capacidad de entender las cosas espirituales y por lo tanto el "Nuevo Nacimiento' sería innecesario. Pero Jesús dijo:

Juan 5

21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

Juan 6

43 Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros. 44 Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. 45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí.

Si nadie puede venir a Cristo si el Padre no le trae, entonces vemos que es necesaria la intervención divina en la obra de salvación para que el hombre pueda venir (creer) a Cristo. Pero además de decláranos que para el hombre natural las cosas de Dios "son locura", la Biblia nos enseña que el hombre, en su estado carnal, "no puede ni quiere buscar a Dios":

Romanos 8

5 Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al espíritu, de las cosas del espíritu. 6 Porque la intención de la carne es muerte; mas la intención del espíritu, vida y paz: 7 Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede. 8 Así que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios.  

Pablo deja muy claro que "los que están en la carne no pueden agradar a Dios"; ¿Y cómo se agrada a Dios? La Biblia dice que "sin fe es imposible agradar a Dios" (Hebreos 11:6); así que el hombre carnal (en la carne) no puede agradar a Dios porque no puede tener fe.  Los que están en la carne no se "sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede".  Al hombre que está en la carne no le interesan las cosas espirituales y por lo tanto no tiene fe salvadora, además de esto, " la fe es fruto del espíritu" (Gálatas 5:23), ¿Cómo es posible que una persona sin el Espíritu tenga algún fruto del Espíritu? La Biblia nos dice que  de por sí " la fe y el creer son don de Dios" (Efesios 2:8; Fil. 1:29).    

El Ordo Salutis

El 'Ordo Salutis' se refiere al órden en que ocurren los eventos de la salvación en la persona.  Jesús dijo a Nicodemo que nadie puede 'ver' o 'entrar' al reino de Dios si primero no nace de nuevo. Anteriormente vimos como Lazaro fue 'resucitado' antes que pudiese 'venir a Cristo' respondiendo su llamado.  Dijimos que era un cuadro espritual donde se simbolizaba la salvación.   Pablo nos trae este simbolismo a la realidad cuando nos relata su conversión y llamado a predicar el evangelio:

Hechos 26

15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.  16 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, 17 librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, 18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

En este relato Pablo nos presenta el 'órden de la salvación' de la siguiente manera:

  • (Evagelismo) – Pablo es 'eviado' a predicar la Palabra 

  • (Regeneración) – Por medio de la predicación se abren los ojos 

  • (Conversión) – Las personas se dan cuenta de su condición y se apartan del pecado 

  • (Fe/ creer) – Las personas se tornan a Dios y le reciben 

  • (Justificación) Reciben perdón de pecados 

  • (Adopción) – Son admitidos al grupo de creyentes, los santificados 

  1. (Glorificación) –  Finalmente recibirán la 'herencia' juntamente 

Así es como Dios hace las cosas.  En un órden perfecto e innagable de manera que para que las personas puedan convertirse y creer al evangelio, PRIMERO deben ser abiertos sus ojos por medio de la Palabra de Dios y LUEGO de recibir entendimiento divino se convierten a Dios y tienen fe para perdón de pecados.

Los Beneficios del Nuevo Nacimiento  

Además de ser capacitado para 'ver', 'entrar', 'entender' y 'creer' en el Reino de Dios el Nuevo Nacimiento trae un sinnúmero de grandes bendiciones al creyente.  

Es Hijo de Dios…

La Biblia nos dice que a causa del Nuevo Nacimiento, el pecador recibe 'potestad' para ser hecho 'hijo de Dios':

Juan 1

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: 13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.

Los que 'le reciben' son los que 'creen en su nombre' estos son los mismos que 'no son engendrados de sangre ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios', por eso es que le reciben y creen en su nombre. A estos son los que les fue dado potestad de ser hechos 'Hijos de Dios'. Esta clasificación de Hijos de Dios es muy distinta a la clasificación global que tienen todos los hombres como hijos de Dios. Todas las criaturas, podemos decir son 'hijos de Dios' en un sentido amplio y global pues por ser hechos, en este caso los hombres, a imagen de Dios, tienen características que le hacen Hijos de Dios y están relacionados los unos con los otros.

Existen por lo menos " cinco" clasificaciones para la frase 'hijo de Dios':  

La Primera es la más especial y es atribuida a la relación única de Cristo con Dios como teniendo la misma naturaleza, como siendo igual a Dios Padre, siendo Señor, dueño, heredero y teniendo preeminencia sobre todo y en todo.

 La Segunda es por 'creación' y esta encierra todo lo creado en el mundo espiritual, incluyendo a Satanás.  

La Tercera es por creación a la imagen de Dios de todos los habitantes de la tierra de todas las épocas.  

La Cuarta es por elección y ésta incluye todos aquellos que son escogidos por Dios para salvación.  También se refiere como 'Pueblo de Dios' a aquellas personas que aun no han conocido 'experimentalmente' el evangelio, sino que lo harán en un futuro. Los no escogidos no entran en esta clasificación por lo tanto en este aspecto son 'hijos del diablo'.  

La Quinta es por conocimiento directo de Dios al momento de la Salvación ó conversión.  

Así que entre todos los hijos de Dios "por creación" existen otros hijos de Dios "por elección y previo conocimiento de Dios" de entre todas las naciones del mundo. Estos hijos de Dios en este estado, antes de su conversión ó salvación son llamados también "pueblo de Dios". Es decir son hijos de Dios desde el punto de vista creativo (amplio) y también lo son desde el punto de vista de propósito divino (elección), pero no desde el punto de vista directo (regeneración/ conversión) el cual se refiere a la relación consciente y real del hombre con Dios. Es a este tipo de relación a la que se refiere la Biblia en Juan 1:11-12 cuando dice que 'se les dio potestad de ser hechos hijos de Dios'. Esta hablando o haciendo referencia al sentido estricto de 'relación subjetiva y experimental con Dios' estos son los 'hijos de Dios' (creados y escogidos) que llegan a convertirse en 'hijos de Dios' (salvados) por medio de una relación definida y consciente, veamos la siguiente cita como ejemplo.

Juan 11

49 Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; 50 Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.51 Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación:52 Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.

Los que habían de ser juntados en uno eran los hijos de Dios, los escogidos, y son estos los que creen en su nombre una vez el mensaje de Cristo es predicado. Son estos a los que les es dada potestad de ser hechos hijos de Dios.

Romanos 9

26 Y será, que en el lugar donde les fué dicho: Vosotros no sois pueblo mío: Allí serán llamados hijos del Dios viviente.

Así que la regeneración nos da el beneficio de convertirnos en 'hijos de Dios' teniendo una relación directa con él y pasando a ser participes de todas sus promesas.

Romanos 8

16 Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios. 17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Efesios 2

19 Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios,

El Nuevo Nacido ha pasado a formar parte de la familia de Dios. Antes aunque en el sentido amplio era hijo, no era parte de la familia de Dios. Ahora después de su Regeneración ha pasado a formar parte de la familia de Dios por medio de la cruz de Cristo.

Es Vencedor…  

El 'Nuevo Nacimiento', también nos da la bendición de ser vencedores…

1 Juan 5:4 

porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe.

Esta es una declaración bíblica que no podemos pasar por alto. Pues la razón por la que somos vencedores, según el texto bíblico es porque hemos sido "nacidos de Dios". En el mundo tendremos aflicción, pruebas, tentaciones, dificultades y adversidades de todo tipo ya sean espirituales o físicas, y nuestra victoria está garantizada. Nótese que dice, lo que es nacido de Dios "vence"; no dice "puede vencer". Esta verdad también está presentada en Romanos respecto a los que son 'amados de Dios'.

Romanos 8

36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: Somos estimados como ovejas de matadero. 37 Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

La única razón por la que fuimos 'Nacidos de Nuevo' en primer lugar, fue porque Dios en su soberanía y en su amor nos escogió para salvación desde antes de la fundación del mundo. Así que el 'Nuevo Nacimiento' es resultado directo del amor incondicional y eterno de Dios por nosotros.  

No peca…  

Una de las características que distinguen al 'regenerado' es que a causa de su relación con Dios, este no peca, no puede pecar pues su naturaleza no es humana sino espiritual. ¿Que estamos diciendo? Lo que declara la Biblia, que “lo que es nacido de la carne, carne es”, pero “lo que es nacido del Espíritu espíritu es”:  

Juan 3  

6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez. 8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.  

Cuando alguien nace por orden carnal, es carne. La semilla (semen) de su padre carnal está en él y le hace un ser carnal y pecador y como tal se comporta y como tal funciona; está sujeto a los principios de esa naturaleza carnal y pecaminosa, pero Dios no es de este orden carnal, Dios no peca ni hay pecado en él.

El 'Nuevo Nacimiento' trae una nueva naturaleza a los hijos de Dios, les hace participes de la naturaleza divina. Dios no peca. El que es nacido de Dios es un ser espiritual y la semilla de Dios está en él.

2 Pedro 1

3 Como todas las cosas que pertenecen á la vida y á la piedad nos sean dadas de su divina potencia, por el conocimiento de aquel que nos ha llamado por su gloria y virtud: 4 Por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia.

1 Juan 3:9

 

Ninguno que haya nacido de Dios practica el pecado, porque la semilla de Dios permanece en él; no puede practicar el pecado,* porque ha nacido de Dios.  

Esto no significa que el cristiano nacido de nuevo no peca físicamente, lo que significa es que el  pecado no está en el pues la semilla sin pecado de Dios que es ¡Cristo!, permanece en él; y no puede pecar.

Hebreos 9:26

Si así fuera, Cristo habría tenido que sufrir muchas veces desde la creación del mundo. Al contrario, ahora, al final de los tiempos, se ha presentado una sola vez y para siempre a fin de acabar con el pecado mediante el sacrificio de sí mismo.

1 Pedro 4:1

Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud; porque el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado

¿Cómo ha sido quitado de en medio el pecado? Ha sido por medio de la muerte de Cristo. Ya no tenemos problema con el pecado pues no puede hacer daño eterno al creyente 'Nacido de Nuevo'. El Cristiano Regenerado ha tomado parte con la muerte y la resurrección de Cristo y por lo tanto está muerto al pecado…

Efesios 2

5 nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!

Romanos 6

1 ¿PUES qué diremos? ¿Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca? 2 En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? 3 ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?

Romanos 6

11 De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.

Esa es la maravilla del 'Nuevo Nacimiento' o 'Regeneración'. Antes estábamos 'muertos en pecados' pero ahora estamos 'muertos al pecado'.  ¡Existe una gran diferencia! Ya el pecado no puede enseñorearse de nosotros y matarnos espiritualmente.

Romanos 6

14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Gloria damos al padre que nos ha dado vida nueva y nos ha hecho muertos al pecado. No significa que el cristiano no tenga que preocuparse por el pecado en su vida y separarse de la conducta antigua y vivir como es digno de un creyente, sino que el pecado no tiene potestad alguna para matar al creyente 'nacido de nuevo' espiritualmente, esta vida nueva que ha recibido por medio del Nuevo Nacimiento es 'eterna' no se acaba y por lo tanto 'no puede ser matada' por el pecado.

Está protegido por Dios…

Por último el 'Nuevo Nacido' le pertenece a Dios y por eso es El mismo quien le protege y le libra del maligno.

1 Juan 5:18

Sabemos que el que ha nacido de Dios no está en pecado: Jesucristo, que nació de Dios, lo protege, y el maligno no llega a tocarlo.

Dios no permite que el maligno le toque. Ese es el cumplimento de la oración modelo que dice "no me dejes caer en tentación y líbranos del maligno'. Dios cuida efectivamente a los que han "Nacido de Dios" pues Cristo mismo le protege y le cuida del mundo y del diablo.

Juan 17

14 Yo les he entregado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. 16 Ellos no son del mundo, como tampoco lo soy yo.

No es sorpresa que los Nacidos de Nuevo sean guardados del maligno por Dios, no lo es. Esa es precisamente la firme contestación del Padre a la oración que hizo nuestro Señor al Padre: 'No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.'

¿Cómo saber si soy Regenerado?

La manera de saber si somos 'Regenerados' o no es por medio de nuestro fruto. Existe una manera de saber si hemos sido regenerados, esta manera es por medio de la revelación bíblica dada en la Palabra. Creo que para saberlo tenemos que hacernos ciertas preguntas. La Biblia dice:

Romanos 8:16

Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.

El mismo Espíritu de Dios nos testifica de que somos hijos de Dios. ¿Pero como es este testimonio? ¿Cómo nos testifica? Este testimonio no es una experiencia especial y mística ni tampoco es un cosquilleo que sentimos en cierto momento dado. Tampoco es algo de lo cual no podemos estar seguros. Este testimonio es por medio de la confirmación de la Palabra de Dios en nosotros y de la convicción del Espíritu en nuestras vidas.

¿Amo y Temo a Dios sobre todas las cosas?

Amor a Dios:

El 'Nacido de Nuevo' siente amor y devoción sin división hacia Dios y todo lo que el representa. La Biblia dice que la razón por la que nosotros amamos a Dios es porque él nos amó primero. De esta manera tenemos 'testimonio' de que Dios nos ha hecho renacer pues el nos mueve a amarle.

1 Juan 4

10 En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado á Dios, sino que él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

¿Que hace una persona que ama a Dios? Bueno aquellos que han estado enamorados alguna vez saben que uno desea pasar el mas tiempo posible con la persona que ama, pasa tiempo conversando con ella o con él. Pasa tiempo queriéndole conocer mas y mejor y desea que la relación crezca; y no hace nada que pueda ofenderle. Piensa en todo momento sobre esa persona y no puede esperar el día para verle cara a cara.

El mismo fenómeno ocurre en la relación con Dios. El que ha nacido de nuevo siente deseo de conocer a Dios mas y mejor. Quiere pasar tiempo comunicándose con él en oración. Trata de saber como es y lo que piensa por medio de la lectura de la Palabra. Crece en su relación con Dios, a todos le habla de esta bella relación que tiene y del gran amor que ha encontrado y desea que otros también le conozcan y no puede esperar que llegue el día para verlo cara a cara pero mientras ese día llega, no hace nada que pueda ofenderle por eso se separa del mundo y se guarda en santidad para Él. ¡Eso es amar a Dios!

Efesios 4

15 Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo;

1 Juan 2

15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

1 Juan 5

3 Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos.

Temor a Dios:

El 'Nacido de Nuevo' no solo Ama a Dios sino que ¡le teme! El 'Nacido de Nuevo' reconoce que Dios es todopoderoso, que es juez y es celoso, Dios no comparte su gloria con nadie. El creyente necesita tener siempre presente la naturaleza de Dios y 'temerle'. Algunos dicen que este 'temor' no es miedo sino 'respeto'.

Hechos 9

31 Las iglesias entonces tenían paz por toda Judea y Galilea y Samaria, y eran edificadas, andando en el temor del Señor; y con consuelo del Espíritu Santo eran multiplicadas.

Pablo, hablando de los pecadores dice…

Romanos 3

17 Y camino de paz no conocieron: 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.

Y a los creyentes dice:

2 Corintios 5

11 Estando pues poseídos del temor del Señor, persuadimos á los hombres, mas á Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias somos manifiestos.

2 Corintios 7

1 ASI que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de

espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.

Efesios 5

21 Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.

Filipenses 2

12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor;

Hebreos 12

28 Así que, tomando el reino inmóvil, vamos á Dios agradándole con temor y reverencia;

¿Procuro dar toda gloria a Dios?

El 'Nacido de Nuevo' ha despreciado al mundo y sus ofertas, a puesto a Dios en primer lugar, se ha negado a sí mismo, ha dejado todo por seguir a Cristo y darle gloria. El 'Nacido de Nuevo' busca la gloria de Dios y no la suya. Como Juan el Bautista dice: "es necesario que yo mengue para que Cristo crezca".

2 Corintios

5 Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesucristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesús. 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. 7 Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros:

Es a Dios quien deseamos dar gloria y todo lo que sea para la gloria de Dios, eso hacemos. No andamos hablando a la ligera ni pretendiendo tener conocimiento que no nos ha sido dado. Cuando Dios habla, hablamos y cuando Dios calla, callamos.

¿Amo a mi prójimo (pecador o creyente) como a mí mismo?

"En esto conoceréis que sois mis discípulos, que se aman los unos a los otros". Esa fue la prueba de Jesús. Nadie que no ame a Dios por encima de todas las cosas, puede amar a su prójimo como a sí mismo. El hombre natural no tiene el amor de Dios y por ende tampoco puede amar a su prójimo como a si mismo. Todo ha de pasar pero el 'amor' permanece para siempre. Esta característica de amor incondicional es el que distingue al Nacido de Nuevo.

2 Juan 1

5 Y ahora, hermanos, les ruego que nos amemos los unos a los otros. Y no es que les* esté escribiendo un mandamiento nuevo sino el que hemos tenido desde el principio. 6 En esto consiste el amor: en que pongamos en práctica sus mandamientos. Y éste es el mandamiento: que vivan en este amor, tal como ustedes lo han escuchado desde el principio.

¿Amo a los otros Cristianos?

El amor es demostrado en primer lugar hacia aquellos que forman parte de la familia de Dios, a los creyentes. Es este amor el que le motiva a funcionar dentro de la iglesia, no juzgando a su hermano sino corrigiendo los errores y cubriendo las faltas solo con el amor que ama al prójimo como a sí mismo. El amor del Nuevo Nacido es como el amor de Cristo "haya pues en vosotros el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús…" es humilde y sumiso. Solamente cuando amamos como Cristo, nos podemos hacer sumisos los unos a los otros.

2 Corintios 2

11 Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados á muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. 12 De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida.

1 Juan 3

17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?

Amo a los pecadores:

El creyente Nacido de Nuevo ama a los pecadores y sufre por ellos. Desea que todos vengan al conocimiento de Cristo. Ese sentir viene a causa de que sus sentidos espirituales han sido despertados para conocer la realidad de lo que es estar en comunión con Dios.

1 Pedro 2

9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable.

2 Timoteo 2

10 Por tanto, todo lo sufro por amor de los escogidos, para que ellos también consigan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.

¿Siento repulsión por el pecado?

Una de las indicaciones más importante del 'Nuevo Nacido' es su forma de ver el pecado. No en una forma moralista como algo simplemente inmoral y feo que va en contra de las leyes éticas de conducta decente sino como un asalto a la pureza de Dios.

¿El pecado en general?

Tiene que ver con perspectiva, muchas personas viven vidas limpias o puras a causa de tener un alto nivel de conducta y aunque eso está bien, no significa que sea fruto del Nuevo Nacimiento. La persona 'Regenerada' ve el pecado como más que la violación de una ley moral ó un delito sino que lo ve como un ataque en contra la persona de Dios. La persona 'Regenerada' ve el pecado como tal como un ataque a la santidad divina. El pecado le repugna y lucha en contra del. El pecado no da gloria a Dios pero enciende su ira. Las personas pueden ser 'reformadas' para dejar ciertos tipos de conducta pecaminosa pero no es hasta que son 'regeneradas' que pueden dar gloria a Dios con su conducta. Esa es la motivación del 'Nacido de Nuevo', la gloria de Dios y el agradecimiento por su obra en él…

Tito 3

1 AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, que estén prontos á toda buena obra. 2 Que á nadie infamen, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. 3 Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros. 4 Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 5 No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; 6 El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7 Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna. 8 Palabra fiel, y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles á los hombres.

¿El pecado personal?

El Regenerado no solo se encuentra indignado con el pecado en la sociedad y en las otras personas sino que este se encuentra en una creciente lucha contra el pecado en su cuerpo. No mira la paja del ojo ajeno sino que se preocupa por la viga en su propio ojo (Mateo 7:1.). El pecado en su cuerpo le hace sentir incomodo y se encuentra que cada vez se haya pecando mas de lo que desea. Es esa lucha contra el pecado personal la que le mueve a la santidad de vida y a descansar en Dios.

Romanos 7

14 Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado. 15 No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. 16 Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena; 17 pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo sino el pecado que habita en mí. 18 Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. 19 De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. 20 Y si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace sino el pecado que habita en mí. 21 Así que descubro esta ley: que cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal. 22 Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; 23 pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. 24 ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? 25 ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi naturaleza pecaminosa está sujeta a la ley del pecado.

El 'Nacido de Nuevo' se ha arrepentido de sus pecados. Es importante reconocer que sin 'arrepentimiento de pecados' no hay salvación…

Romanos 2

4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y sigues ignorando que su benignidad te guía á arrepentimiento? 5 Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios; 6 El cual pagará á cada uno conforme á sus obras:

Apocalipsis 2

4 Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. 5 Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré presto á ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

… Es imposible ser salvos y no arrepentirnos de nuestros pecados, pasados y presentes.

¿Soy guiado por el Espíritu de Dios y "creo", "soy obediente" y "me someto" a la Palabra?

Guiado por el Espíritu…

Solo los que han Nacido de Nuevo pueden ser guiados por el Espíritu. Dios es el Espíritu que mora dentro de ellos y les mueve a la obediencia.

Romanos 8:14

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.

Cuando una persona no recibe la Palabra así como está escrita, cuando no es obediente a esta sino que busca racionalizarla y acomodarla a su propio precepto podemos saber que NO ha Nacido de Nuevo. Si el Espíritu de Dios está en la persona, esta será guiada a la verdad y aceptará esta verdad. Si la Biblia dice que el cielo es rojo, así el Nacido de Nuevo lo cree y lo predica. Si la Biblia declara algo que va en contra de las costumbres, las tradiciones, las perspectivas humanas y los deseos y teorías carnales, el Nacido de Nuevo, se somete 'alegremente', acepta y predica la declaración de la Escritura.

Lo más importante para Dios es la "obediencia". Si alguien piensa ser creyente 'Nacido de Nuevo' y no se somete a la revelación de la Palabra es 'desobediente' y es mentiroso…

1 Samuel 15

22 Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como en obedecer á las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios; y el prestar atención que el sebo de los carneros:

1 Juan 2

3 ¿Cómo sabemos si hemos llegado a conocer a Dios? Si obedecemos sus mandamientos. 4 El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;

1 Juan 5

1 TODO aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios: y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama también al que es nacido de él. 2 En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, y guardamos sus mandamientos. 3 Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos.

Espero que usted se pueda identificar con estos principios que identifican un verdadero 'Nacido de Nuevo', ó si no, que al menos sienta el deseo de identificarse con ellos. Si es así usted se identifica con los salvados, a pasado de muerte a vida y está en camino a la glorificación eterna.  

¿Qué hacer Entonces?  

Si usted se ha identificado como un Nacido de Nuevo, entonces tiene una tarea muy importante por delante. Si usted ha entendido él mensaje de este articulo se dará cuenta que él hombre sin Dios se encuentra en una situación desesperante. No tiene posibilidad alguna de salvación de por sí mismo aparte de la obra regeneradora del Espíritu Santo en su vida. La única manera que su vecino inconverso, su compañero(a) de trabajo que no conoce a Dios, los pecadores que andan por las calles pueden ser "revividos" y ser salvos es por medio de la predicación del Evangelio. Él apóstol Pablo estaba convencido de que por medio de la "locura de la predicación" a Dios le había placido salvar las personas.

Romanos  1:16

Porque no me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios para salvación…

Nosotros somos salvos hoy porque alguien nos predicó él Evangelio ayer. Si usted y yo no predicamos, aquellos que no tienen salvación nunca llegarán a tener vida espiritual. Nuestra responsabilidad es grande y de suma importancia y espero que usted se sienta motivado cada vez mas a predicar él Evangelio de Salvación a todos aquellos que la necesitan. Sepa que usted no está sólo en esta empresa. Jesús le acompaña por medio del Espíritu Santo, es él quién regenera al pecador, nosotros sólo debemos de predicar él mensaje y Dios se encargará de abrir él corazón del pecador para que este lo reciba. Jesús dijo que no nos dejaría ni un sólo momento en la tarea de predicar él Evangelio, él dijo que él estaría con nosotros en esta tarea hasta él fin del mundo.

Ahora, si usted no se siente identificado con los "Nacidos de Nuevo" pero quiere serlo es señal de que Dios ya está trabajando en su vida. No se desespere,  busque siempre escuchar la predicación del Evangelio.  Sólo en él Evangelio hay poder para salvar su vida de la condenación eterna. Escuche la palabra de Dios predicada, lea artículos (tratados) que predican él evangelio, asista a una iglesia basada en la Biblia y donde se predique él mensaje de Dios. Pero mientras hace eso, usted puede ser salvo en este mismo momento, sepa que Jesucristo murió por los pecadores. Si usted reconoce que ha pecado y está lejos de una relación con Dios, destituido de su gloria, entonces arrepiéntase de sus pecados y confiéselos a Dios en este mismo momento, sepa que sólo a través de Jesucristo hay esperanza para usted. Crea de todo corazón que la sangre de Jesucristo tiene poder para limpiarle de todo pecado. Si ha hecho esto, escríbanos y déjenos saber de su decisión de servir a Cristo. Comience a leer la Biblia y a mantener una comunicación con Dios por medio de la oración. Aléjese del pecado y camina una vida limpia con fe en que Cristo le ayudará y confiese "todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil. 4:13).

Espero que con este estudio tenga un entendimiento mas profundo y bíblico acerca de la doctrina tan importante de la 'Regeneración' ó 'Nuevo Nacimiento'. Como ha visto, tenemos que el acto relacionado al Nuevo Nacimiento y todas las bendiciones que ello trae al hombre es obra maravillosa total y completa de Dios. Al él sea toda la Gloria, Amen.


Gálatas 6

15 Porque en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino la nueva criatura.

 

Lectura sugerida:  Sed Salvos

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