Las diferencias entre “los llamados” a la vida eterna y los que no han sido llamados, son muchas, pero la principal diferencia la establece el mismo Señor Jesucristo al afirmar que: “solo los llamados por el Padre vienen a EL, y EL los llevará al Padre“.

Obviamente la mayoría no van a Jesús sino que van al matadero; pensando que van a Dios, unos terminan en el catolicismo, otros en el mormonismo, otros se hacen testigos de Jehova, bautistas, pentecostales, evangelistas, masones, rosa-cruces, shamanes, brujos, curanderos, astrólogos, etc.

Cuando se refiere a ser llamados y llevados a EL, no se refiere a ser llevados a ninguna religión ni secta de este mundo. No se menciona en ninguna parte de las sagradas escrituras que estos sean llamados a seguir el catolicismo, el mormonismo, el evangelismo, el judaísmo, el sintoismo, ni ninguna otra religión o doctrina en este mundo, sino que son llamados directamente por el Padre a seguir, escuchar y obedecer exclusivamente al Hijo, al mismo Señor Jesucristo.

Es EL, el hijo en persona, quien nos da la pauta final o condición ultima para recibir el galardón de la vida eterna, cuando dice: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Juan 6:54
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Los buscadores/seguidores de Jesús

Contrario a las creencias mundanas, el Señor Jesucristo y sus apóstoles también nos ponen de manifiesto que: “servir a las religiones, o a las riquezas, no es servir a Dios.” Nos previenen de que no se puede servir a dos amos al mismo tiempo, porque tarde o temprano no solo se fallara al uno sino que en su momento, se fallara a los dos.  Los verdaderamente educados por el Padre ya saben esto, los demás herejes y diablos ignorantes, jamas!

Juan 6:44-45
Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final. Escrito está en los profetas: “Y TODOS SERÁN ENSEÑADOS POR DIOS“. Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí.

Jesús es el camino, la verdad, y la vida

Isaías 42:1
He aquí mi Siervo, a quien yo sostengo, mi escogido, en quien mi alma se complace. He puesto mi Espíritu sobre El; El traerá justicia a las naciones.

Mateo 17:5
Mientras estaba aún hablando, he aquí, una nube luminosa los cubrió; y una voz salió de la nube, diciendo: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido; a El oíd.

Juan 14:6
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Sin embargo, penosamente, muchos son los llamados, y pocos los escogidos.

Mateo 22:14
Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

¿Que hace que la mayoría de los llamados no sean escogidos?

Antes de responder a esta pregunta, me parece oportuno echar un vistazo al contexto en el que Jesús habla de los “llamados” y “escogidos“.

El profeta Isaías (Is 25, 6-10), nos describe un gran banquete que tendrá lugar en la Jerusalén celestial, al cual concurrirán todos los pueblos para participar de la alegría por el triunfo definitivo del Mesías. Esta invitación no es exclusiva para Israel, es para todos los pueblos de la tierra; cada uno está llamado a este banquete. Esto se ratifica en el Salmo 22, donde se nos dice que habitaremos en la casa del Señor por años sin término; y, además en el mismo salmo, el salmista nos recuerda que nuestro Dios “prepara una mesa” (Sal 22, 5).

Jesús retoma el tema del banquete para explicarnos el reino de los Cielos. Se sirve de la parábola del banquete de bodas o del banquete nupcial (Mt 22, 1-13). El banquete de bodas es una imagen bíblica. Dicho banquete sirve para resaltar el carácter gratuito, generoso y extraordinario del amor de Dios por su pueblo. El banquete y/o la fiesta de bodas es también símbolo de la alegría por la unión esponsal entre el novio Jesús, el Mesías de Dios, con su pueblo, la Iglesia; Él se entrega a ella por amor, para que Dios reine a beneficio de la humanidad.

Jesús se definió a sí mismo como novio (Mt 9,15) y como esposo (Mt 25, 1-13). Realidad que el Apóstol Pablo confirma: Cristo, como marido, es cabeza de la Iglesia; y como un buen marido se entrega a sí mismo por ella (Ef 5, 21-32).

“No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una persona que da un nuevo horizonte a la vida, y con ello, una orientación decisiva”. Esa Persona no es otra que el novio-esposo de la Iglesia, Jesucristo, quien se casa con su pueblo de la Nueva Alianza: la Iglesia; Iglesia que, por voluntad divina, quiere abarcar a toda la humanidad.

La Nueva Alianza, (la Iglesia de toda la Humanidad y Dios Padre, mediante su mediador Jesucristo), necesariamente debe estar presente en esta boda; esta es una fiesta a la que todos estamos invitados a celebrar en la fe, todos los días de nuestra vida.

Recordemos la parábola del banquete nupcial. Jesús nos habla de un rey (Dios) que prepara un banquete para festejar la boda de su hijo muy amado con la humanidad (que es Él mismo). Fiesta a la que el rey empieza invitando por boca de sus siervos (los patriarcas y profetas), y a través de los dirigentes judíos, al pueblo de la antigua alianza, el pueblo de Israel.

Pero como estos -los primeros invitados- negaron frontalmente la dignidad mesiánica de Jesús, rechazaron ir a la boda (Mt 21, 33-43).  El rey entonces les ordena a sus siervos (apóstoles y discípulos) de ir y extender la invitación de manera más directa a más gente, para que puedan ir a la fiesta quienes quieran. Pero estos nuevos invitados tampoco hicieron caso de la invitación, y se negaron también con sus justificaciones, excusas y pretextos a ir a la fiesta.

El rey entonces, muy indignado, envía más siervos a todos los rincones de la tierra, para invitar a todos sin excepción, (pecadores y paganos, buenos y malos), sin excluir a nadie, a unirse a la fiesta.

El rey les dice a sus siervos: “Vayan,… e inviten”. El verbo invitar se traduce con “llamar”. Vayan y llamen a todos los que puedan encontrar. Búsquenlos y tráiganlos. Hay aquí pues un llamado general que va dirigido a todos. Y los siervos van y llaman a todos; pero, junto a la invitación, la advertencia de que hay que ir a la fiesta con un traje especial, con el traje adecuado. Para ser admitidos a esta fiesta de bodas (la eucarística y la escatológica –las bodas del cordero (Ap 19, 9)-), es necesario llevar puesto el traje nupcial: estar revestidos, entre otras cosas, de Cristo, como dice el apóstol Pablo (Col 3, 10-15).

Revestirse de Cristo significa, además, hacerlo de aquellas virtudes, humanas (naturales) y cristianas (sobrenaturales). El revestirnos de Cristo es el fruto maduro de la justa cooperación entre la gracia y la libertad humana, y que estamos llamados a cuidar constantemente para poder ser dignamente admitidos en la “fiesta de la boda”.

El primer modo o método para ser revestidos de Cristo es el sacramental, por medio del Bautismo. “El Señor mismo afirma que el Bautismo es necesario para la salvación (cf Jn 3, 5). Por ello mandó a sus discípulos a anunciar el Evangelio y bautizar (en agua) a todas las naciones (cf Mt 28, 19-20; cf DS 1618; LG 14; AG 5). El Bautismo tanto en agua como en Espíritu es necesario para la salvación en aquellos a los que el Evangelio ha sido anunciado, y han tenido la posibilidad de pedir este sacramento (cf Mc 16,16). La Iglesia no conoce otro medio que el Bautismo para asegurar la entrada en la bienaventuranza eterna…”.

Juan 3:-6
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Ese vestido para estar en la fiesta de bodas es, pues, la gracia de Dios. La gracia que se recibe a través de los sacramentos y que se mantiene con la fidelidad a Dios; es el vestido de los que no se limitan a decir “Señor, Señor” (Mt 25, 11), sino que además hacen la voluntad de Dios Padre (Mt 7, 21).

La parábola nos dice además que una vez ha comenzado la fiesta de bodas llega el rey (Dios). Y como éste ve a alguien que se había ‘colado’, se dispone a expulsarlo sin ninguna contemplación; el rey expulsa de la fiesta a quien había pretendido estar sin cumplir con el requisito fundamental.

Por esto, al final de ésta parábola, Jesús sentencia: “Muchos son los llamados mas pocos los escogidos” (Mt 22, 14). Dicho de otra manera: Muchos, (todos), son los llamados al matrimonio con Dios y a la respectiva fiesta, mas pocos serán los que se casen con Dios y así entren en consecuencia a la fiesta de bodas.

A partir de aquí ya podemos intuir quién es llamado y quién es escogido. De aquí que se entiende la diferencia entre ser llamado y ser escogido. Dios quiere que toda la humanidad con la que Él se ha casado, abrazada por la Iglesia, esté en la fiesta de bodas, pero sólo serán escogidos unos cuantos, los que lleguen a la fiesta (en el cielo) con el traje indicado del conocimiento, la misericordia y la obediencia.

En el cielo están y estarán de fiesta todos los que se han casado con el divino esposo.

Lo que queda claro es que, en la terminología de Mateo, la “llamada” es para todos, es simplemente la petición general a la humanidad para que acepte casarse con Dios y estar en el banquete celebrativo en el reino de los cielos.

El Apóstol Pablo nos confirma esto cuando dice que “Dios quiere que todos los hombres se salven” (1 Tim 2, 4). Es lo que se conoce en teología como la voluntad salvadora y universal de Dios.

El amor de Dios Padre no conoce límites ni pone barreras. Su mayor deseo es que todos los seres humanos, salidos de su mano creadora, puedan participar un día con Él en el banquete celestial. Pero, lastimosamente, su deseo no es cumplido en su totalidad; pero no será por culpa suya.

Cierto día le formulan a Jesús una pregunta:“¿Serán pocos los que se salven?” (Lc 13, 23). Jesús, aunque sabe la respuesta (como nos lo da a entender en la parábola del banquete nupcial), no responde a esta pregunta dando números, dando cifras, dando proporciones de salvados o condenados; simplemente, se limita a decir que hay un requisito de salvación: Entrar al cielo por la puerta estrecha (Mt 7, 13-14).

Además, con la parábola del banquete nupcial y con la expresión de que muchos son los llamados más pocos los escogidos, Jesús no solo quiso hablar del reino de los Cielos o del plan divino de salvación: Una relación de amor entre Dios y el ser humano (la boda –eterna- entre el hijo del rey y la humanidad abarcada por la Iglesia); sino que también quiso hablar una vez más de otras verdades fundamentales: Un juicio final (en el que se verificará que se tenga el traje de bodas); un cielo (Gozar de la fiesta; la felicidad de la salvación) y un infierno (Expulsión de la fiesta – Llanto y rechinar de dientes).

Ésta parábola es una invitación al “gran’ y “definitivo” discernimiento que todos tenemos que hacer en la vida, el discernimiento trascendental con el que nos jugamos todo.

Con la frase: “Muchos son llamados y pocos los escogidos”, Jesús concluye su parábola del gran banquete nupcial.

¿El PAPA y los curas católicos son los escogidos?

EL APÓSTOL PABLO (en Gálatas 1:8-11) YA SE REFIRIÓ AL PAPA CATÓLICO, A TODOS LO CURAS CATÓLICOS, Y A LA MAYORÍA DE LOS PASTORES EVANGÉLICOS

Al mismo tiempo nos da una pista de “A quien mismo debemos servir”, a Dios o a las religiones?
Pues si todavía agradara a los hombres, no sería un siervo de Cristo.
 
Es un “hecho probado” y “documentado” que la doctrina católica no es la doctrina cristiana, -y viceversa-, la doctrina cristiana no es la doctrina católica. Cualquier estudioso de las dos doctrinas lo comprueba y lo entiende a simple vista. Esa es la razón por la cual hay tantos “desertores de la fe y la religión católica“. Aquellos que en verdad buscan a Dios, son efectivamente “los llamados de Dios”. Estos son los que descubren la verdad. Los demás, jamas!
Jorge Mario Bergoglio
Jorge Mario Bergoglio

El Apóstol Pablo, con la autoridad embestida por Dios Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo, ya maldijo “de antemano”, llamándolo ANATEMA, tanto al PAPA como a todos los curas católicos, por haber alterado y profanado la verdadera doctrina cristiana, y por estar enseñando al mundo, en su lugar, la doctrina católica. Este hecho no solo cubre a la religión católica sino a cualquier otra doctrina y religión inventada por hombres. (Ejemplo: católicos, mormones, Testigos de Jehova, masones, Rosacruces, etc).

Juan 14:6
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; “nadie viene al Padre, sino por mí”. (los llamados).
 
Juan 14:23-24
Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre que me envió.
 
Gálatas 1:8-11
Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio, diferente del que os hemos anunciado, (doctrina católica, mormonismo, testigos de Jehova, etc), sea anatema (sea maldito). Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema (sea maldito). Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre;

¿LLAMADOS Y ESCOGIDOS, O SOLO LLAMADOS?

En esto sabemos “a ciencia cierta”, que no solo hemos sigo llamados por el Padre sino que también hemos sido escogidos, … en que “el pecado ya no esta en nosotros“.

Mas yo se que, el pecado aun esta en mi, este aparece y desaparece cada vez que Satanás quiere, Y ME ATACA; Cierto es también que cada vez lo logra en menos cuantía y con menor intensidad. Esto pasa así porque la palabra de Dios esta trabajando en mi, y hay que darle tiempo al tiempo, pues aun no he sido santificado.

Santiago 4:7
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Mientras el pecado y el diablo esta con nosotros,
Dios no esta con nosotros

1 CORINTIOS 6:18
LBLA Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.
DHH Huyan, pues, de la prostitución. Cualquier otro pecado que una persona comete, no afecta a su cuerpo; pero el que se entrega a la prostitución, peca contra su propio cuerpo.

El mismo día de la aprensión de Jesús antes de su muerte le pedían al Maestro que les revelara al Padre, pues aun no lo conocían. Asumir la santificación de cada uno de nosotros, es cosa de Satanás, El es quien nos engaña haciéndonos pensar que Dios ya esta con nosotros, cuando sus leyes son muy claras: “debemos sujetarnos, aprender. y obedecer todas sus leyes, revestirnos de Jesús, de su conocimiento, de su pasión, de su muerte y de su santidad, para poder entrar en su Reino“.

Dar la espalda a la verdad no nos acerca a Dios sino que nos aleja completamente de EL. Cualquiera que afirme “ya estar con Dios“, o de “ser un escogido” de Dios cuando solamente ha sido llamado(a), “cuando el pecado aun esta con EL/ELLA”, esta es una blasfemia. Eso es tomar el santo nombre de Dios en vano. Y va en contra de uno de los diez mas grandes mandamientos. NO TOMAR EL SANTO NOMBRE DE DIOS EN VANO.

Dios Padre no se mezcla ni convive con la impureza del pecado, ni con la iniquidad, ni con la inmundicia.
Si tendremos quizás visiones, y hemos de vivir algunos hechos sobrenaturales insólitos en nuestro camino, pero no es el tiempo todavía. El tiempo de su presencia en nosotros vendrá en su momento y sera reconocido.  Mientras tanto, viviremos el proceso de santificación que todos tenemos que vivir mientras alcanzamos nuestra santidad en su totalidad.

1 Juan 5:18
Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que aquel que nació de Dios lo guarda y el maligno no lo toca.

A nosotros, el maligno todavía nos zarandea, como le viene en gana, esa es otra muestra de que Dios todavía no esta con nosotros.

Mateo 5:37
Antes bien, sea vuestro hablar: “Sí, sí” {o} “No, no”; y lo que es más de esto, procede del mal.

Esta es otra prueba adicional de que Dios no esta con nosotros. Pues el “si” que oigo de todos no es en verdad un “si”, y el “no”, tampoco es un “no”. No podemos entrar pateando las puertas del cielo sino sujetándonos siempre a sus leyes.


Referencia Cruzada
 
Jeremías 31:3
Desde lejos el SEÑOR se le apareció, diciendo: Con amor eterno te he amado, por eso te he atraído con misericordia.
 
Oseas 11:4
Con cuerdas humanas los conduje, con lazos de amor, y fui para ellos como quien alza el yugo de sobre sus quijadas; me incliné y les di de comer.
 
Juan 6:39
Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final.
 
Juan 6:40
Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final.
Juan 6:65
Y decía: Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo ha concedido el Padre.
 
Juan 12:32
Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo.
 

Satanás es el gran engañador
que ataca aun a los llamados y escogidos.

Génesis 3:4-5
Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.

Juan 8:44
Sois de {vuestro} padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.

2 Corintios 11:14
Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz.

2 Corintios 11:3
Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza {de la devoción} a Cristo.

Efesios 6:11
Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.

Apocalipsis 12:9
Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.

Apocalipsis 20:3
y lo arrojó al abismo, y {lo} cerró y {lo} selló sobre él, para que no engañara más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años; después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

2 Tesalonicenses 2:9-10
{inicuo} cuya venida es conforme a la actividad de Satanás, con todo poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, porque no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

Mateo 6:13
“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre jamás. Amén.”

Mateo 5:37
Antes bien, sea vuestro hablar: “Sí, sí” {o} “No, no”; y lo que es más de esto, procede del mal.

Mateo 13:19
A todo el que oye la palabra del reino y no {la} entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino.

Juan 17:15
No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.

2 Tesalonicenses 3:3
Pero fiel es el Señor quien os fortalecerá y protegerá del maligno.

1 Juan 2:13-14
Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os he escrito a vosotros, niños, porque conocéis al Padre. Os he escrito a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno.

1 Juan 5:18
Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que aquel que nació de Dios lo guarda y el maligno no lo toca.

Apocalipsis 3:9
`He aquí, yo entregaré a {aquellos} de la sinagoga de Satanás que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y sepan que yo te he amado.

1 Timoteo 3:7
Debe gozar también de una buena reputación entre los de afuera {de la iglesia}, para que no caiga en descrédito y en el lazo del diablo.

2 Timoteo 2:26
y volviendo en sí, {escapen} del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para {hacer} su voluntad.

2 Corintios 2:10-11
Pero a quien perdonéis algo, yo también {lo perdono;} porque en verdad, lo que yo he perdonado, si algo he perdonado, {lo hice} por vosotros en presencia de Cristo, para que Satanás no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus ardides.

1 Timoteo 5:14-15
Por tanto, quiero que las {viudas} más jóvenes se casen, que tengan hijos, que cuiden {su} casa {y} no den al adversario ocasión de reproche. Pues algunas ya se han apartado para seguir a Satanás.

1 Timoteo 2:14
Y Adán no {fue el} engañado, sino que la mujer, siendo engañada completamente, cayó en transgresión.

Daniel 8:25
Y por su astucia hará que el engaño prospere por su influencia; él {se} engrandecerá en su corazón, y destruirá a muchos que están confiados. Aun se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será destruido sin intervención humana.

2 Timoteo 3:13
Pero los hombres malos e impostores irán {de mal} en peor, engañando y siendo engañados.

Éxodo 7:11-12
Entonces Faraón llamó también a {los} sabios y a {los} hechiceros, y también ellos, los magos de Egipto, hicieron lo mismo con sus encantamientos; pues cada uno echó su vara, las cuales se convirtieron en serpientes. Pero la vara de Aarón devoró las varas de ellos.

Mateo 24:24
Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos.

Marcos 13:22
Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán señales y prodigios a fin de extraviar, de ser posible, a los escogidos.

Apocalipsis 13:13-14
También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra en presencia de los hombres. Además engaña a los que moran en la tierra a causa de las señales que se le concedió hacer en presencia de la bestia, diciendo a los moradores de la tierra que hagan una imagen de la bestia que tenía* la herida de la espada y que ha vuelto a vivir.

Apocalipsis 19:20
Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que hacía señales en su presencia, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y a los que adoraban su imagen; los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre.

Mateo 7:15
Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

Deuteronomio 13:5
Pero a ese profeta o a ese soñador de sueños se le dará muerte, por cuanto ha aconsejado rebelión contra el SEÑOR tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto y te redimió de casa de servidumbre, para apartarte del camino en el cual el SEÑOR tu Dios te mandó andar. Así quitarás el mal de en medio de ti.

Jeremías 23:26
¿Hasta cuándo? ¿Qué hay en los corazones de los profetas que profetizan la mentira, de los profetas {que proclaman} el engaño de su corazón,

Ezequiel 13:6-10
`Han visto falsedad y adivinación mentirosa los que dicen: “El SEÑOR declara”, cuando el SEÑOR no los ha enviado; no obstante, esperan el cumplimiento de {su} palabra. ` ¿No habéis visto una visión falsa y habéis hablado una adivinación mentirosa cuando decís: “El SEÑOR declara”, y yo no he hablado?'” Por tanto, así dice el Señor DIOS: Por cuanto habéis hablado falsedad y habéis visto mentira, por tanto, he aquí, yo estoy contra vosotros –declara el Señor DIOS.

2 Pedro 2:1-3
Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina. Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado; y en {su} avaricia os explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida.

Mateo 4:6
y le dijo*: Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está: “A SUS ANGELES TE ENCOMENDARA”, y: “EN LAS MANOS TE LLEVARAN, NO SEA QUE TU PIE TROPIECE EN PIEDRA.”

2 Corintios 4:4
en los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.


Lectura recomendada:

¿Ser católico, o no ser?
http://lavozdeguayaquil.com/ser-catolico-o-no-ser/

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